La escenografía, un aspecto de mucha incidencia en el teatro

Escena de la obra “Duendes y locos de las dunas”. Cortesía de Giovanny Cruz

En el teatro lo único imprescindible es el actor. Hasta el autor podría no estar y hay actividad teatral si uno o más actores suben a un espacio y nos plantean una trama.
La escenografía, igual que demás aspectos técnicos en el teatro, está ahí únicamente para brindar apoyo a los actuantes. Nunca debe competir con ellos, dado su condición de célula madre del teatro profesional.

La escenografía nace con el mismo teatro. El inicio se remonta a los primeros andares del animal inteligente. Se han encontrado evidencias de que el primitivo, desde una concepción mágica de la existencia, practicaba ritos que tenían que ver con la interpretación. Si alguien enfermaba disfrazaban dos personas; uno con colores lúgubres y otro con colores alegres. Ambos luchaban frente al enfermo con un marco de piedras y símbolos sobre éstas. Si ganaba el individúo que tenía los colores alegres, al enfermo lo cuidaban. Si, en cambio, lo hacía el otro, al enfermo lo tiraban por un despeñadero. Aunque no existía el necesario propósito estético, allí había personas interpretando a otros, había una historia, maquillaje y escenografía: había teatro.

Sin embargo, corresponderá a los griegos la especialización escenográfica en el teatro occidental.

Su escenografía era muy funcional. La basaban en el brillante recurso del Periacto. Se trata de un prisma con tres caras, cada una de ellas tenía una pintura que evocaba ciudades, escenas o paisajes. En cada lado del escenario colocaban un Periacto y hábilmente los movían logrando combinaciones con las cuales conformaban impresionantes escenarios.

De estos nace el Bastidor. Se trata de tela o papel montados sobre armazones construidos con listones de madera. Su primer uso documentado se data en 1620, en un teatro de la ciudad italiana de Parma.

Al pintor y biógrafo italiano, Antonio Caimi, es a quien se le atribuye haber utilizado por primera vez, 1862, el término escenografía al referirse a unos artistas que hacían… pittura scenica e l’architettura teatrale.

Empero, lo que podríamos llamar escenografía moderna, empieza con el actor, director y escenógrafo inglés Gordon Craig. Sus primeros experimentos formales con su nuevo concepto teatral y escenográfico, ocurren a partir del 1897. Sus primeros escenarios fueron minimalistas y no obtuvieron gran respaldo del público londinense. En 1904 emigra a Alemania. Luego se produce un contacto trascendente para el teatro universal. Me refiero al encuentro entre Craig y el ruso Constantin Stanislavski (el maestro más influyente en el mundo del teatro). Este último queda impactado con el británico. El primer trabajo que hacen juntos es “Hamlet”, en 1912, con el Teatro de Arte de Moscú.
Es en Italia donde Craig madura y desarrolla su nuevo concepto sobre escenografía, vestuario e iluminación.

Los griegos basaban la escenografía teatral en el recurso del Periacto.

República Dominicana ha tenido buenos escenógrafo. Entre los más destacados figuran José Miura, Lina Hoepelman, Fidel López y Salvador Bergés. Aunque, particularmente a mí, me luce que en términos generales nuestra escenografía es demasiado formal.

Proliferando en ellas, sobre todo en el teatro comercial, el tradicional concepto del bastidor sólido. ¡Demasiadas paredes planas para mi gusto.

Las escenografías más creativas son aquellas que compiten menos con los actuantes. La nueva tendencia son aplicaciones escenográficas o fragmentos sueltos sobre escenarios con cámara negra. Igual que menos decoración de interiores y arquitectura clásica. Una buena escenografía, como una buena pintura, no debe ser una copia de la común realidad, sino su transformación en arte. En teatro, el común hiperrealismo es hasta vulgar y nada novedoso. Los artistas no debemos ser fotógrafos.

Apunto que el escenógrafo es quien, después del director, tiene mayor incidencia sobre la iluminación, el maquillaje y el vestuario. Estos tres aspectos, sobre todo el de la iluminación, tienen que partir de la escenografía que estará puesta en el escenario. Un color de una luz puede alterar completamente el efecto que se ha procurado con la escenografía.

Añorando nuevas propuestas escenográficas interrumpo esta entrega. Esto, porque para desmontar la escenografía de hoy, la regidora de escena ha pedido que tiren el… ¡Telón!

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