“Todos tenemos un compromiso con la transformación del país”

Marisol Vicens considera que “esa honestidad que me inculcaron mis padres es un valor importantísimo, que ha marcado mi vida”.
Marisol Vicens Bello es miembro de la Junta Directiva del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep)

Marisol Vicens siempre ha tenido claro que en la vida no solo se debe trabajar para sí mismo, sino también en favor de la sociedad para ser parte del cambio, “en una sociedad como la nuestra, donde todavía existen institucionalidades débiles”.

Involucrada en los últimos procesos de aprobación de reformas necesarias en el país, tanto en el plano económico como institucional, Vicens Bello cree en el respeto y la credibilidad, siempre tratando de ser coherente con sus principios, por considerar que “uno no puede tener una vida de cara al público y otra en el espacio cerrado, creo que hay que tener la misma vida y los mismos valores en cualquier espacio”. Asimismo, considera que los padres deben educar con el ejemplo y transmitir valores a los hijos.

Vicens Bello es madre de Adriana, a la cual define como la luz de sus ojos, una joven inteligente, a la que ha tratado de criar con los mismos valores que le enseñaron sus padres.

1. Núcleo familiar
Soy la sexta en un hogar de siete hermanos, mi padre Juan Bautista Vicens, fallecido, mi madre Altagracia Bello viuda Vicens, aún vive, gracias a Dios. Tuve una niñez muy feliz, crecí en un hogar muy particular, mi papá fue, quizás el personaje más importante de mi vida, un hombre inolvidable, que a 28 años de su fallecimiento, no hay un día en que no piense en él. Mi padre cultivó una relación entre nosotros de una manera muy especial, en mi casa la sobre mesa siempre era un debate de temas de actualidad, económicos, políticos, desde pequeña me sentí muy próxima a los temas nacionales. También hablábamos de historia, de poesía, nos recitaba versos de Federico García Lorca, si le preguntábamos sobre cualquier hecho histórico de algún país, nos mandaba a buscar el mapa geográfico, me encantaba que me dijera que buscara el Atlas, me gustaba consultar junto a él. A veces duraba horas leyendo el diccionario, aprendiendo palabras, siempre tuve esa curiosidad. Mis estudios primarios los hice en el Colegio del Apostolado y el bachillerato en el Colegio Santo Domingo, vivíamos en Gazcue, era una vida de vecindad, donde los vecinos eran parte de la familia, mis amigas del vecindario son las mismas que tengo, son parte de mí, son como mis hermanas”.

2. Las Trinitarias
Estoy entre dos hermanas, formamos como una Trinitaria, somos como una sola, basta con mirarnos a los ojos para adivinar el pensamiento una de la otra, eso ha sido importantísimo en mi vida, contar siempre con ese amor familiar. Algo que nos enseñó mi papá es que la felicidad está en las cosas más simples de la vida, a no ambicionar nada que no fuese lo que pudiésemos conseguir con el esfuerzo personal, con el trabajo, nos estimuló a ser independientes, a ser libres, por eso la libertad, es quizás, el valor más preciado junto a la honestidad”.

3. Su madre
Mi mamá es una mujer fuerte, honesta, valiente, que a sus siete hijos les dio la certeza, no solo de su cariño, sino también de no tener miedo. De pequeña sentía que a su lado nada me podía dar miedo, es una persona que transmite mucha seguridad, siempre nos decía que si hacíamos algo mal hecho, sería la primera en reprocharnos, con esas características no crió. Mi madre siempre ha sido muy disciplinada, nos llevaba a la escuela a las siete de la mañana, éramos los primeros, cuando le decíamos que el colegio iniciaba a los ocho, nos decía que nos pusiéramos a rezar, a repasar las tareas, ella creía en los horarios, en la disciplina, en la puntualidad. No recuerdo que faltáramos al colegio, si uno le decía que se sentía mal, nos daba algún remedio, y nos mandaba a la escuela. Mamá no creía en faltar a clases, creo que eso nos marcó mucho a todos. Gracias a Dios está viva, no solo crió a sus siete hijos, sino también a sus 13 nietos, y está viendo a sus biznietos, está feliz, ella es parte muy importante en mi vida”.

4. Estudios universitarios
Primero inicié mis estudios en la Universidad Pedro Henríquez Ureña, pero el profesor Jorge Subero Isa, ex presidente de la Suprema Corte de Justicia había fundado la Escuela de Derecho en la Universidad Iberoamericana (UNIBE), donde aglutinó a grandes profesores como Miguel A. Báez Brito, Luis Víctor García, José Pérez Gómez, que todavía es decano de la facultad. Como me exigía mucho a mi misma, quería lo mejor de la oferta curricular, entendía que la mejor opción era estudiar allá para beneficiarme de ese gran profesorado. Fui de la primera promoción de derecho, me gradué Suma Cum Laude como la mejor estudiante por obtener un índice académico de 4.0 durante toda la carrera. De niña me decían que iba a ser abogada, siempre quería defender las causas, en la escuela defendía a los compañeros que le llamaban la atención injustamente, en mi casa defendía a mi hermana que va antes de mí cuando le echaban la culpa de algo que no había hecho. Recuerdo que cuando me hicieron el test vocacional, la sicóloga me preguntó que quién me obligaba a estudiar derecho, me dijo que era buena para la matemática, química, física, le dije que creía en la justicia, que si había algo que no toleraba era la injusticia. Definitivamente creo que elegí la vocación, no solamente porque me lo dijeron en mi casa, sino porque estaba dentro de mí”.

5. Postgrados y maestrías
Hice una especialidad en Derecho Civil en la Universidad de la Sorbona, Francia, pero primero hice una maestría, que se hacía solamente para extranjeros, donde habían personas de todas las nacionalidades, los estudios eran muy fuertes, pero afortunadamente me fue muy bien, obtuve el título Suma Cum Laude, fue una experiencia inolvidable, tuve profesores maravillosos, grandes juristas que me distinguieron con su cariño, que me enseñaron, sobre todo a pensar, pero creo que lo más importante de esa experiencia de estudios fue el método cartesiano con los que enseñan a los alumnos a pensar, a razonar, del cual he sacado mucho provecho”.

6. Decisión importante
Luego de terminar mis estudios en Francia, tuve muchas ofertas de trabajo, sabía que si me quedaba, iba a ser muy difícil, porque siempre estaría separada de mi familia, de mis amigos, iba a vivir deseando estar en mi país que tanto amo y al que me siento muy ligada. También sabía que si regresaba, perdería muchas grandes oportunidades, sentía a París como una ciudad muy mía, donde aproveché al máximo su cultura, civilización, pero no podía renunciar a vivir en mi país, entonces decidí regresar, no me arrepiento, creo que fue la decisión correcta”.

7. ANJE
Al poco tiempo de llegar al país me inscribí en la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), en 1996, ahí me involucré con los temas de institucionalidad, de justicia, en ese tiempo se dio lo de la Reforma del Poder Judicial, se escogió la primera Suprema Corte de Justicia en 1997 por el Consejo Nacional de la Magistratura, fui parte de la comisión de justicia y legislación. Al poco tiempo me invitaron a ingresar a la directiva, en 1998. En 2003 fui presidenta de ANJE, fui escogida para pertenecer a una comisión de notables, presidido por Agripino Núñez, en ese momento había una desconfianza en la JCE, las elecciones de 2004 se advertían un poco difíciles, se había modificado la Constitución para permitir la reelección, los ánimos estaban un poco crispados. Ahí tuvimos un trabajo intenso hasta culminar con el cierre de esas elecciones, cuyos resultados, fueron dados la misma noche y aceptados por el ex presidente Hipólito Mejía”.

8. CONEP y COPARDOM
Soy miembro de la Junta Directiva del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), también asesora legal de la Asociación de Industria de la Republica Dominicana (AIRD), donde participo en los temas que más me apasionan como los de institucionalidad. Fui representante del CONEP en el Consejo Nacional de Seguridad Social, considero que hicimos un trabajo extraordinario para impulsar la entrada de los distintos seguros que prevé la ley 8701, particularmente del Seguro Familiar de Salud, que era el que más retos tenía. En la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom) nos enfocamos en organizar talleres para enseñar a los jefes de Recursos Humanos, cuáles eran los derechos de los afiliados, sobre todo en la parte de Riesgos Laborales, que no sabían cómo reclamar, en caso del fallecimiento de un familiar o conyugue, no sabían que los sobrevivientes, sus herederos tenían derecho a una pensión. Impartimos muchos seguros, dedicamos especial atención al fortalecimiento del sistema de Seguridad Social”.

9. Firma de abogados
Antes de graduarme, inicié mis pasos en el mundo jurídico de la mano del doctor Wellington Ramos Mesina y su hermano Emmanuel Ramos Mesina, que fueron grandes juristas propulsores del derecho empresarial y bancario en el país, eran amigos de mi padre. Fue una experiencia importantísima, no solo porque pude beber de la sabia de esos conocimientos, sino también por haber interactuado con personas con tanta reciedumbre moral y compromiso con su país. Luego entendí que quería crecer, que necesitaba otros espacios, ingresé a Headrick, Rizik Álvarez & Fernández con la que me identificaba con sus valores y ética de trabajo, tengo casi 20 años con mi socio, Francisco Álvarez, hemos compartido desde muchos espacios en la sociedad civil”.

10. Colaboraciones
Desde 2004 publico una columna semanal en el periódico elCaribe, el entonces director, Víctor Tejada me invitó a que escribiera, jamás pensé que iba a durar tanto tiempo, llevo 15 años escribiendo de forma ininterrumpida. En esa columna nunca he debatido un tema que tenga que ver con casos profesionales, solo expreso mis opiniones sobre temas de institucionalidad, sobre reformas legislativas, sobre Seguridad Social, sobre el sector eléctrico, temas económicos, pero siempre enfocados a nivel de los intereses del país, de lo que creo, desde mi óptica que es lo que debería de hacerse y creo que ha sido una experiencia importantísima, nunca pensé que iba a durar tanto tiempo.

Recuerdos de niñez

De pequeña, mi papá confió mucho en mí, era un poco raro, ellos tenían un negocio, iba en la vacaciones, cuando mi mamá tenía que salir, me quedaba en la caja, tenía 10 años. Mi papa me contaba que cuando salía a caminar, a veces mis hermanas y yo lo acompañábamos, que un día vi unos niños pidiendo, le dije que cuando fuera grande me gustaría estar en un gobierno, donde no hubiesen pobres, me dijo que cuando hice ese comentario, tenía siete años.

Me decía que siempre tuve esa preocupación, ese sentimiento de entender por qué pasaban esas cosas en el país, que siempre tuve esa inquietud de entender, por qué tenía que ser así, por qué no podía ser de otra manera.

Contribución
Tengo 15 años escribiendo en el periódico elCaribe, en esa columna nunca he debatido un tema que tenga que ver con el ámbito profesional, sino que me he concentrado temas institucionales, sobre la Constitución y el respeto a la misma.

Deseo
Aspiro un país, donde se respeten la Constitución y las leyes, donde todos los ciudadanos tengamos derecho a un documento, a un empleo, o simplemente que las instituciones funcionen y que le garanticen lo que necesiten las personas.

Dedicación
Soy una persona que cree mucho en el trabajo, en la disciplina, soy una trabajadora incansable, le pongo mucha pasión a todo lo que hago”.

Seguridad
Mi mamá es una mujer fuerte, honesta, que con siete hijos siempre nos dio la certeza, no solo de su cariño, sino también de no tener miedo”.

Complicidad
Estoy entre dos hermanas, entre las tres formamos como una Trinitaria, basta con mirarnos a los ojos para adivinar el pensamiento una de la otra”.

Trato
Mi padre cultivó una relación entre nosotros muy especial, en mi casa la sobre mesa era un debate de temas actuales de economía, política…”

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