Agradecer

La religión instruye a agradecer a Dios fervorosamente para recibir su gracia. En la relación social los individuos manifiestan agradecimiento ante cortesía y cooperación. Ahora además se reconoce al agradecer como herramienta de bienestar psicológico; fomenta optimismo y resiliencia. Es imposible agradecer y al propio tiempo condenar, rechazar u odiar algo o alguien. Si decidimos agradecer incluso por lo negativo, bajo un constructivo sentimiento de aceptación, reverencia y humildad, fomentamos una perspectiva favorable a detectar ángulos positivos en crisis. Por ejemplo, identificar aprendizaje y crecimiento subyacentes, desde ser más fuertes o más sabios y capaces para manejar las dificultades, hasta inducir creatividad que nos lleve a descubrir talentos inexplorados, y así construir entonces nuevos caminos de felicidad.

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