The Favourite

En la Inglaterra del siglo XVIII, Sarah Churchill, la Duquesa de Marlborough (Rachel Weisz) ejerce su influencia en la corte como confidente, consejera y amante secreta de la Reina Ana (Olivia Colman, que ganó un Oscar por esa actuación). Su puesto privilegiado, sin embargo, es amenazado por la llegada de Abigail (Emma Stone), nueva criada que amenaza con poner todo patas arriba. De cierta manera emula como versión femenina a aquel Barry Lyndon que busca subir en la escala social casándose con una miembro de la nobleza inglesa del siglo XVIII. También nos retrotrae a Las Amistades Peligrosas –todas retratan una época de nobles con actitudes no tan nobles donde la perversión en la burguesía del siglo 18 son bastante comunes–. Dividida en capítulos, nos presenta a estos nobles como una alegoría critica de la superficialidad de élites gobernantes que viven en un universo-burbuja al margen de los serios y urgentes acontecimientos del país. La reina toma decisiones que deciden la suerte o desgracia de sus súbditos e igual sus asistentes inmediatos se hacen de oídos sordos y excluyen voluntades y aprietos de sus gobernados. Ellos eligen y debaten y toman en cuenta aquello que mejor se presta a sus agendas de gobierno desoyendo voces y rebatiendo críticas. Cada decreto se vuelve una cuestión de capricho o por dejar contento a alguien, y así va cualquier nueva tributación para hacerle la vida imposible a alguien, o si algún asesor entiende que hacer una guerra es lo más indicado por cuestiones de no dar su brazo a torcer, pues se hace la guerra. El guion va presentando esos símiles desarrollando las escenas en un enorme y fastuoso palacio donde los nobles nos son presentados como seres perversos con actitudes miserables (los personajes ostentan un acento sin medias tintas. O son extremadamente dramáticos o son excesivamente manipuladores o sufren con los resultados de sus acciones. Los hombres, son segundones. Los diálogos son mordaces y de una acidez que remiten a grandes clásicos del cine. La Reina Ana, cuyo gobierno duró de 1702 a 1714, no ocupa lugar destacado, a pesar de haber sido la responsable de la unión de Inglaterra y Escocia en un único estado soberano. La película trae esta figura a la notoriedad, no al retratar los bastidores de su reinado, sino al mostrar sus relaciones personales que fluctúan entre la simpatía y la irritación, la devoción y la manipulación. Destaque para la fotografía con lentes gran angular que busca distorsiones y que junto los encuadres buscan innovar en la propuesta visual.

HHHH Género: Drama en tono de comedia negra. Duración: 121 minutos

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