“Espero en Dios seguir sirviendo hasta el último día de mi vida”

Edilecta Martínez de Ho expresa que “tuve la suerte de tener unos padres maravillosos que me inculcaron los principios y valores para desenvolverme en la vida”.
Doña Edilecta se siente satisfecha de ver que sus hijos son muchachos trabajadores, dispuestos hacer el bien a quienes lo necesitan

Edilecta Martínez de Ho tiene una hoja de vida marcada por el servicio. Trabajó por décadas con los cursillos del movimiento Encuentro Matrimonial de la Iglesia católica, trajo el Encuentro Católico para Novios al país, y fue co-fundadora hace 51 años del Patronato Cibao de Rehabilitación, entidad que ha beneficiado miles de personas de escasos recursos con diferentes discapacidades.

Su labor en los cursillos matrimoniales la realizó junto a su fenecido esposo, Alfonso Ho-Bello, con quien procreó cuatro hijos: Roberto, Carolina, Ramsés y José Alfonso, a quienes también le inculcaron la importancia de vivir para servir. Asegura que su activa labor en el patronato es la que le ha permitido seguir adelante tras la partida de su compañero, y pide a Dios que le permita continuar practicando la filantropía hasta el último respiro de su vida. “Estoy gradecida porque Dios nos hizo a su imagen y semejanza, nos creó de la manera que él pensó que nos íbamos a sentir a gusto con nuestra persona”, manifiesta como preámbulo a la entrevista, donde narra los momentos que han marcado su vida.

1. Valores familiares
Tuve la suerte de tener unos padres maravillosos que desde pequeña me inculcaron los principios y valores que debía tener para desenvolverme en mi vida futura. Mis padres siempre nos llevaban a la misa los domingos, nos reuníamos a rezar el rosario y así fue creciendo mi fe, y también, desde muy pequeña me incorporé a trabajar en todo lo que pudiera realizar en bien de los demás”.

2. Encuentro Matrimonial
Casi recién casada, Alfonso y yo decidimos que debíamos trabajar por el bien de la comunidad, fue cuando nos invitaron a participar en los encuentros matrimoniales que hacían tanta falta a muchas parejas, porque a veces la incomprensión les impedía complementarse, y para nosotros eso siempre fue lo número uno: que las parejas deben dar el ejemplo, el testimonio de vida, diría que ni siquiera tienen que hablar, sino llevar a cabo lo que realicen con mucho amor y alegría, eso es suficiente para que los hijos queden impactados y eso sea parte de su vida, que ellos puedan determinar lo que es bueno y lo que no. En nuestro caso, dialogábamos con nuestros hijos, también cuando decidíamos realizar cualquier cosa, siempre nos íbamos con ellos de viaje al exterior, porque queríamos que disfrutaran igual que nosotros, y así fuimos inculcándoles a ellos lo que pensábamos que era lo mejor”.

3. Encuentro para novios
Hablando con el arzobispo vimos que a veces llegábamos tarde a las parejas, cuando ya tenían demasiados impedimentos para continuar unidos, pensamos que había que prepararlas antes de casarse para que decidieran si esa o ese sería su compañero ideal para pasar el resto de sus vidas, entonces trajimos mi esposo y yo Encuentros Católicos para Novios a la República Dominicana. Lo comenzamos a dar en Manresa y luego de cuatro años lo trajimos a Santiago; luego lo llevamos a San Francisco de Macorís, La Vega, era un entusiasmo tan grande que había en ese momento de los novios por vivir esa experiencia, no siempre salían airosos en el sentido de que se daban cuenta de que realmente ese o esa no era su pareja, pero estaban a tiempo, antes de que hubiera un sacramento”.

4. Testimonios
Recuerdo muchos momentos de los encuentros, por ejemplo en los de matrimonios, cuando tenían alguna experiencia que no era tan agradable, ver como se arrodillaban delante de su pareja a pedirle perdón, llorar para que le diera la oportunidad de aceptarlo y amarlo, para demostrarle que iban a hacer el esfuerzo de cumplir con las exigencias que ellas tenían. Esas cosas eran realmente impactantes para nosotros, porque en este país, que es machista, no siempre los hombres hacen ese tipo de cosas, entonces nos dimos cuenta que valía la pena seguir luchando, porque la esperanza de que en un futuro haya una mejor sociedad, un mejor país, un mejor mundo, es la relación de pareja en la que Jesús esté presente, eso es lo que hace posible que en el futuro haya personas diferentes, con principios y valores para que hagan el bien en la sociedad”.

5. Momentos en familia
De las cosas que me quedan grabadas para todo la vida son los momentos con mi familia, porque Alfonso era tan especial conmigo y con los hijos, nunca fuimos egoístas pensando en nosotros, él se fajó a trabajar para poderles dar la educación necesaria para que en un futuro pudieran depender de eso. Él era capaz de darlo todo a cambio de proporcionarles alegría y estabilidad a los hijos, eso me ha tocado mucho, por ejemplo los talleres de los encuentros matrimoniales aquí para enseñar a las parejas a escribir sus charlas para que crecieran y tuvieran un mejor equipo. Muchas veces le decía a Alfonso que me sentía cansada, que quería tomar unas vacaciones, entonces me decía que podíamos dar un viaje, me preguntaba dónde quería ir, recuerdo que por decirle algo le decía que me gustaría conocer a Hawái, al otro día le decía que a Europa, a África o Japón, recuerdo que no pasaba una semana cuando venía con los tickets aéreos. Él era un hombre que se desvivía por complacernos, tanto a mí como a nuestros hijos. En los viajes largos no nos llevábamos los hijos, pero a otros lugares como Estados Unidos sí”.

6. Congresos mundiales
Nos invitaban todos los años para que fuéramos a representar a la República Dominicana en los congresos mundiales de pareja y nos reuníamos, por ejemplo en Singapur, Suiza o en cualquier estado de Estados Unidos, nos pasábamos una semana en un hotel con 100 parejas y un sacerdote de diferentes lugares conversando sobre lo que era la relación de pareja en cada país de los participantes y cómo se vivía la relación de pareja para sacar conclusiones. Al final me parecía que en las relaciones de pareja en todos los países del mundo tienen sus altas y sus bajas, porque no somos perfectos, las imperfecciones es lo que hace el equilibrio en la pareja, entonces veía que al final, lo único que era importante en las parejas eran los sentimientos que se experimentaban, el amor sincero que se tenían uno al otro, que fuera capaz de darlo todo a cambio de que siempre tuvieran unidos y amándose”.

7. Fundación PCR
A raíz de un brote de poliomielitis en todo el Cibao, los tratamientos sólo se daban en Santo Domingo, un grupo de voluntarios me invitó hace 51 años a fundar el Patronato Cibao de Rehabilitación (PCR), soy la única fundadora que queda, todo el mundo se ha ido, no sé por qué me han dejado sola. Era tan difícil al principio, porque teníamos una sola habitación que nos dio el doctor Almonte, en ese tiempo director del Hospital José María Cabral y Báez. Para lavar las toallas y las sábanas teníamos que llevárnosla a nuestras casas, para calentar las compresas usábamos un anafe con una olla, no teníamos de nada, solo las intenciones de dar los mejores servicios, porque los padres no tenían los recursos económicos para llevar sus hijos a Santo Domingo. Hoy en día tenemos cuatro centros, dos en Santiago, uno en Moca y otro en San José de las Matas. También tenemos el primer centro de autismo del Cibao, el Laboratorio de la Marcha, el único del país y de toda el área del Caribe. También tenemos el taller de Órtesis y Prótesis”.

8. Labor en el patronato
Hay muchos casos inolvidables, por ejemplo un niño de 12 años que llegó caminando en cuatro pies, se paró donde estaba y me dijo que quién era yo, le dije que una servidora, entonces me dijo que si podía hacer algo por él, que mirara su condición, que quería ser un joven normal. Eso me partió el alma, hablé con los médicos cirujanos para ver si se podía operar y enderezarle sus extremidades para que se pudiera poner de pie, recuerdo que como al año y medio esa personita fue donde mí, me preguntó si lo conocía, aunque le daba seguimiento, no sabía cuál era su condición real, entonces cuando ese muchacho me dijo quién era, empecé a llorar de la alegría. Otro caso que recuerdo es cuando nos llamaron hace un tiempo de zona franca para que escogiéramos 25 jóvenes con discapacidad que tuvieran facilidad con las manos para hacer pelotas de béisbol para grandes ligas, eso fue una alegría, de una vez empezamos a seleccionarlos, los preparamos bien y los mandamos en el nombre de Dios. A los tres meses las personas de la fábrica nos llamaron para que fuéramos a ver el trabajo que habían realizado esos jóvenes; fue un momento muy confuso, nos preguntábamos si lo habrían hecho mal, estábamos preocupados. Recuerdo que cuando llegamos, nos llevaron donde estaban los jóvenes, los vimos con una cantidad de tanques llenos de pelotas que nos resultaba increíble que en tres meses hicieran esa cantidad”.

9. Premios
Por la labor en el patronato hemos recibido muchos premios, entre ellos el Premio Brugal Cree en su Gente y uno de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), que nos construyó el Centro de Terapia Integral para Niños Autistas (TINA), la parte física la hicieron igual al modelo en Virginia, nos dieron capacitación por un mes a un grupo de más de 20 empleados que teníamos, eso quiere decir que, tanto la planta física como el personal que atiende a esos niños con condición de autismo están tan capacitados como los de fuera. Nada es tan significativo como la satisfacción que tengo de ayudar a resolver el problema a los que menos pueden. Ese que está arriba ve que a veces uno tiene que derramar tantas lágrimas para obtener algo”.

10. Privilegio
Soy una madre privilegiada en el sentido de que mis cuatro hijos viven para mí, están pendiente a todo, sobre todo el amor que vienen a manifestarme, entonces uno dice qué bueno es sembrar en tierra firme, porque no importa que tengan sus familias, que tengan sus compromisos, ellos siempre quieren lo mejor para mí. Por ejemplo Roberto cuando va a La Rose, los collares más lindos se los guardan para mí. Carolina cuando ve blusas bonitas que se parecen a mí me las compra; José Alfonso por otro lado, y Ramsés que siempre está viajando, me trae de todo. Pero nada de eso tendría valor si realmente no fueran cariñosos, tiernos y preocupados por mí, esa es la gran satisfacción de una madre, ver que sus hijos son trabajadores, muchachos dispuesto hacer el bien a quienes lo necesitan.

Refugio en el trabajo

Si no estuviera en estos servicios, tanto del patronato como de los matrimonios, mi vida fuera muy vacía, sobre todo en este momento en que me siento tan triste por la ida de mi Alfonzo querido. Sigo sirviendo, porque no tiene ni siquiera paga monetaria, la satisfacción que siento. Le pido a Papá Dios que me ayude a permanecer de pie sirviendo hasta el último día de mi vida. Cuando uno muere te ponen la ropa que a otro le da la gana, porque no tienes ni voz ni voto, no importa que hayas sido Presidente, una ropa es lo que te llevas, todo lo que está dentro de tu ser, lo que has hecho, la alegría que has sentido por lo poco o mucho que lograste. Para mí el servicio es la satisfacción máxima que he recibido durante toda mi vida y si Dios quiere lo seguiré haciendo hasta el último día. Me paso todo el día en la calle visitando empresarios para que nos compren boletas para la fiesta que hacemos todos los años para recaudar fondos, la suerte es que uno nunca sabe por qué realiza las cosas. Por ejemplo, los 45 años que duramos dando los encuentros matrimoniales y el Encuentro Católico para Novios para esas parejas, ahora son los grandes empresarios, gracias a Dios no tengo que visitar a nadie extraño, porque tengo suficientes personas que me reciben y me dan. Es de gran satisfacción cuando me abrazan, lo que he hecho ha valido la pena para lo que estoy haciendo ahora.

Tristeza
Si no estuviera en estos servicios, tanto del patronato como de los matrimonios, mi vida fuera muy vacía, sobre todo en este momento en que me siento tan triste por la ida de mi Alfonso querido.

Momento
Cuando mueres te ponen la ropa que a otro le da la gana, porque no tienes ni voz ni voto, no importa que hayas sido presidente, una ropa es lo único que te llevas”.

Dicha
Para mí el servicio es la satisfacción máxima que he recibido durante toda mi vida y si Dios quiere lo seguiré haciendo hasta el último día”.

Agradecida
Soy una madre privilegiada, porque mis cuatro hijos viven para mí, están pendiente a todo, y sobre todo por el amor que me manifiestan”.

Alegría
Nada es tan significativo como la satisfacción que siento cuando puedo ayudar a resolver el problema a los que menos pueden”.

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