Consumo de té: una tradición que genera dividendos en China

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La cultura asiática incluye el uso de una vajilla bastante variada y de colores para el té.
En el país se dedican grandes extensiones a la producción de arbustos de té para responder a la elevada demanda

Xiamen, China.- En la República Popular China el té es prácticamente un producto de primera necesidad, tomando en cuenta la cantidad de personas que lo consume y la larga tradición que gira en torno a esa bebida.

Responder a una demanda tan elevada, procedente de una población que ronda los 1,335 millones de seres humanos no es tarea fácil. Por eso China cultiva “arbustos de té” en distintas regiones. En China hay seis variedades de té y todos se consumen en cantidades elevadas. Esas variedades son: té blanco, té verde, té oscuro, té negro, té Oolong y té amarillo.

Todas se logran con el uso de hojas naturales, sin procesamiento industrial, de acuerdo con explicaciones ofrecidas en la Casa de Cultura de Té de Rushi, ubicada en la ciudad de Xiamen, a una delegación de periodistas dominicanos que visitó ese y otros lugares del denominado “gigante asático, atendiendo a una invitación formulada por el gobierno de China. Hay diferentes tipos de árboles de té, con características que diferencian a uno de los otros, incluyendo el tamaño que tienen unos y que tienen otros. Las plantas pueden vivir cientos de años.

De acuerdo con los datos suministrados, el tipo de té obedece directamente al tipo de árbol o arbusto con el que se formula o prepara. Las hojas para el té verde se recolectan en la primavera, mientras que las hojas para el té Oolong se recogen varias veces al año. Las que se usan para el té negro se recolectan una vez al año. Los arbustos de té son susceptibles de adquirir enfermedades, pero en China está prohibido tratar esas enfermedades con productos químicos, como insecticidas, o herbicidas. Se deben tratar de manera biológica, con insumos y procesos naturales. “El Sabio de Té -de China- siempre bebe té y por eso goza de longevidad. Tiene 108 años. Hay que beber más y más té cada día”, aconseja a modo de broma la representante de la Casa de Cultura de Té.

Poco antes de esas explicaciones ha remeneado un recipiente de hojas, de esos que se usan en China para el proceso de secado y cuidado de la materia prima para el té. Las hojas a veces se secan a puro sol. En el tiempo que lleva funcionando la Casa de Cultura de Té han sido recibidas allí grandes personalidades. Una de ellas es la primera ministra británica Theresa May, para quien se realizó un gran ceremonial de preparación de té, propio de los que se estila para jefes de Estado cuando visitan China.

Y en ese ceremonial se lució una amplia vajilla, parte también de la cultura y tradición del té. Es probable que Theresa May haya visto el triturador artesenal hecho en madera que está presente en la Casa de Cultura de Té. En China se le otorga tanta importancia al té, que éste tuvo su época de oro durante la dinastía Tang, según registran algunas literaturas consultadas para alimentar este escrito. Las explicaciones ofrecidas a los periodistas dominicanos en la nación asiática indican que el desarrollo de la cerámica china (en el caso de las tazas) se relaciona o asocia a la cultura del té, porque éste influyó en el diseño y creación de recipientes y utensilios para prepararlo. Hacen lucir mejor el té.