La música como herramienta pedagógica

Según los especialistas, la música también favorece la capacidad de los niños para la atención y la concentración, potenciando así su rendimiento en el colegio.
La educación musical influye en la creatividad y el desarrollo motriz e intelectual de los niños

Cada vez más, una gran cantidad de padres se suman a la tendencia de inculcar a sus hijos la pasión por un instrumento musical desde su edad preescolar, sin embargo, son pocos los colegios que imparten clases de música, a pesar de la importancia de ésta en el aprendizaje.

Actualmente, hay múltiples registros científicos que apoyan la enseñanza de la música en los infantes, ya que tiene efectos positivos en áreas como el desarrollo intelectual, sensorial, comunicativo y psicomotriz, explica Guillermo Bermejo, especialista en dificultades de aprendizaje en el Centro Vida y Familia Ana Simó.

Además, Bermejo explica que la música es una herramienta vital también para padres y profesores a la hora de enseñanzar cualquier otra disciplina a los niños, puesto que se convierte en una vía lúdica y atractiva para coseguirlo.

“Esto hace que a la larga, los niños obtengan un aprendizaje significativo. Por ejemplo, es probable que muchas personas recuerden canciones educativas de su infancia en la que le enseñaron el abecedario, números, colores o animales”, expresa el especialista.

Los beneficios y el impacto que tiene la música en el desarrollo son variados, afirmaBermejo, entre los que menciona:

• A nivel biológico o fisiológico ayuda en el ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión, metabolismo, tono muscular, sistema inmunológico o actividad neuronal.
• Estimula y desarrolla emociones y sentimientos que pueden mejorar su estado de ánimo y promover la autorreflexión y el autocontrol.
• En el plano cognitivo, la música aumenta la capacidad de atención y concentración.
• Puede aumentar su rendimiento en el trabajo y estimula la memoria, el análisis, la síntesis y el razonamiento y, por tanto, el aprendizaje.
• Facilita la creatividad, ya que se tiene una mayor precisión para percibir y abstraer estímulos visuales y auditivos.
• Si a la música se le acompaña de movimiento, la expresión corporal del niño se ve más estimulada y se potencia el control rítmico de su propio cuerpo.
• Ayuda en la introducción pre-verbal, ayudando a que los niños comiencen a hablar antes y aceleren el aprendizaje de idiomas.
• La música beneficia a los niños con la fonética y significados de las palabras, fortalece el aprendizaje y contribuye a mejorar su lenguaje. Contribuyendo a su discriminación verbal y al aumento de su vocabulario.

Asimismo, Bermejo señala que es importante ponerle música a los bebés desde que se encuentran en el período prenatal en la barriga de la madre.

“Gracias a la plasticidad cerebral más activa en tempranas edades (entre los 0-6 años) el aprendizaje de diferentes habilidades es más acelerado y significativo; y por supuesto, incluyendo la música, el lenguaje musical, el ritmo o la habilidad para tocar instrumentos”, comenta Bermejo.

Por esta misma razón, y por el factor lúdico y dinámico de la música, Bermejo asegura que las clases de música o la música como estrategia de enseñanza-aprendizaje se vuelve vital en la educación infantil.

Es necesario no actuar por capricho o por gustos de los padres y tener muy en cuenta las preferencias y habilidades del niño, sostiene. “Tampoco debemos elegir precipitadamente el instrumento porque ya lo tenemos, o porque un familiar o amigo lo está tocando”.

Otro factor a tomar en cuenta, sobre todo en niños pequeños, según Bermejo es el tamaño del instrumento, que debe ser de fácil manejo para el niño.

Para el especialista una buena opción es comenzar a trabajar con instrumentos de fácil acceso y rápida enseñanza, como piano, flauta o guitarra. Instrumentos muy atractivos y populares como el saxofón o el violín necesitarán de más tiempo, dedicación y paciencia en los primeros años de estudio y práctica.

Metodología para la formación musical

Es importante saber manejar la agenda del niño para no saturarlo con esta y otras actividades, expresa Guillermo Bermejo, especialista en dificultades de aprendizaje y currículum educativo.
“Un tiempo medio para que el niño reciba clases de música podría ser entre tres o cuatro horas a la semana, pero esto dependerá de diversos factores como el tipo de instrumento, la edad del niño, lo formal que sea la institución a la que asista y las expectativas de aprendizaje que tengamos puestas”, explica el especialista.

Si la escuela tiene un programa de música, los padres deben asegurarse de que su hijo participe. Estar en clase con otros niños hace que la motivación sea mayor y, a la vez, que pueda participar en actividades especiales que se organizan durante el año escolar.

Beneficios
Entre las ventajas más significativas de la música está su papel en el desarrollo intelectual, socioafectivo, psicomotor, de crecimiento personal y de formación de hábitos en los niños.

Importante
Incluir una materia que les agrade a los alumnos, como la música, les ayudará a sentir emoción a la hora de asistir a la escuela. Los alumnos de clase de música son más propensos a ir a todas sus clases y ser aplicados en todas las materias.

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