Gascue, centro histórico que impulsa la economía creativa

El Teatro Nacional Juan Pablo Duarte forma parte de las edificaciones de la Plaza de la Cultura. Danny Polanco.
En el sector se encuentran la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte y el Palacio de Bellas Artes Freddy Beras-Goico, emblemas de la cultura dominicana

Aunque ya ha dejado de ser el majestuoso sector capitalino que agrupaba a familias de abolengo en viviendas con gran valor arquitectónico, en Gascue todavía perduran las huellas históricas que desde sus orígenes han fortalecido su imagen como una de las zonas más destacadas del Distrito Nacional.

Este sector comenzó a urbanizarse a principios del siglo XX. En el año 1934 la edificación llegaba hasta la avenida Máximo Gómez, y ya a finales de 1940 se encontraba delimitado y compuesto por muchas viviendas que pertenecían a funcionarios de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

En Gascue, delimitado al norte desde la intersección de las avenidas Máximo Gómez y Francia, siguiendo por esa última avenida en dirección noroeste hasta su intersección con la calle 30 de Marzo, se concentran quizás los lugares estatales más importantes del país, los cuales representan el perfil de construcción que tradicionalmente ha caracterizado el sector.

También se hallan destacados espacios destinados a la cultura, que constituyen gran parte de la base de la economía creativa en el Gran Santo Domingo. Se trata del Palacio de Bellas Artes Freddy Beras-Goico y la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte.

El primero, desde su creación en 1956, en el período de la dictadura trujillista, y presidido por la Dirección General de Bellas Artes, ha tenido el objetivo de impulsar la cultura en la República Dominicana.

Con una amplitud de 13 mil metros cuadrados, esta construcción de estilo neoclásico se destina al desarrollo de las bellas artes en todas sus categorías, es decir, danza, música, dramaturgia, entre otras. Por ello acoge en su espacio, no solo al Teatro de Bellas Artes, sino también el Ballet Folklórico Nacional, la Escuela Nacional de Arte Visual, el Coro Nacional, la Escuela Nacional de Danzas, el Ballet Clásico Nacional, la Escuela de Arte Dramático y la oficina de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Conocido actualmente como Palacio de Bellas Artes Freddy Beras Goico, cuenta con una sala destinada a exhibiciones de eventos artísticos y culturales con 614 butacas.

La Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, descrita en sus inicios como “la más importante realización que se destina al arte y la ciencia dominicana”, fue creada en los años 70.

Es una gran área verde, con calles internas, que consta de inmensos jardines con árboles centenarios; está compuesta de varios edificios autónomos, que encierra en cada uno de ellos una gran fuente de conocimientos; donde se recoge la síntesis de la cultura y la historia nacional. Está compuesta por el Teatro Nacional, uno de los 10 mejores del mundo; el Museo de Arte Moderno; el Museo de Historia y Geografía; el Museo de Historia Natural; el Museo del Hombre Dominicano; y la Biblioteca Nacional.

El Teatro Nacional, considerado el principal recinto del arte dominicano, que costó al Estado la suma aproximada de cinco millones de pesos, fue inaugurado en 1973, y fue diseñado por el arquitecto Teófilo Carbonell. La sala del Teatro tiene capacidad para 1563 personas. Este espacio ha sido escenario de importantes figuras del arte tanto nacionales como internacionales, que aprovechan las dimensiones del escenario, que permiten la presentación de cualquier espectáculo.

El vestíbulo y los jardines están decorados con estatuas alegóricas y el entorno de la estructura está formado por áreas verdes y fuentes.

Esta última, tiene una capacidad para un millón de libros y sus amplias salas de lectura permiten al estudioso concentrarse en su trabajo sin interferencias de ningún tipo. Este espacio posee una sala de conferencias, otra de música, y una más de exposiciones temporales.

En la República Dominicana, alrededor de medio millón de empleos, o 12,5% del total de la fuerza laboral, corresponde a las industrias creativas, que contribuye un 1,5% del PIB, según el Banco Central y el Ministerio de Cultura. Además, el país exporta bienes y servicios derivados de las industrias creativas en el valor de alrededor de US$198 millones en el año 2012, de sectores como artesanías, audiovisuales, diseño, nuevos medios, artes escénicas, publicaciones y artes visuales, según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), las cuales se ven fuertemente influenciadas por estos dos espacios ubicados en Gascue.

Tanto el Palacio de Bellas Artes como la Plaza de la Cultura, han sido catalogados por expertos como la crítico de arte Marianne de Tolentino, como “espacios que estimulan el espíritu artístico de los dominicanos” y “promueven el potencial cultural de nuestra tierra”.

“Los inicios de Gascue están estrechamente relacionados con las artes y la cultura, que van formando la historia dominicana y enriqueciéndola con diversos matices”, dice de Tolentino.

En ese mismo sentido, se debe destacar que el origen del sector, por el cual naturalmente lleva su nombre, se remonta al 1735, cuando llegó su primer habitante; Don Francisco Gascue y Oláiz.

Otro de los lugares trascendentales del sector es el Palacio Nacional, o sede del Poder Ejecutivo, cuya construcción se inició en 1939 por el arquitecto italiano Guido D’Alessandro a solicitud de Trujillo. La construcción del Palacio duró tres años, debido a lo elaborado de cada salón. Sin embargo, la obra fue inaugurada el 16 de agosto de 1947.

La edificación, que tiene 18 mil metros cuadrados de construcción sobre un solar de 25 mil metros cuadrados, de uniformidad estética y peculiar geometría de volúmenes predominantemente ortogonales, consta de 3 niveles. En el primero se alojan las instalaciones de servicios generales, en el segundo nivel se encuentran la entrada y el vestíbulo principal, así como el Salón del Consejo de Gobierno y los despachos del presidente, vicepresidente y otros funcionarios. El tercer nivel alberga los grandes salones de recepciones: Salón de Embajadores, Salón las Cariátides, Salón Verde, Salón Bar, Comedor Principal y las áreas privadas del presidente.

Otra infraestructura es el edificio de oficinas gubernamentales Juan Pablo Duarte, que tiene un diseño del arquitecto Pedro J. Borrell y fue inaugurado en 1974 como la sede de varias instituciones gubernamentales.

En su libro “Gascue, Jardín Urbano”, Marcelle O. Pérez Brown afirma que estas infraestructuras son parte del patrimonio cultural e histórico nacional, ubicadas en una zona urbana digna de ser protegida por su privilegio en cuanto a la calidad del medio ambiente habitable.

En Gascue también se encuentran las tres principales instituciones que procuran garantizar la estabilidad económica del país a través de sus políticas y medidas, se trata del Ministerio de Hacienda, el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, y el Banco Central. El primero fue fundado el 14 de noviembre del año 1844, nueve meses después de la Independencia Nacional y ocho días después de que fuera promulgada la primera Constitución de la República. El segundo fue creado en el 2006, como Secretaría de Estado de Economía, Planificación y Desarrollo (SEEPyD), mediante la Ley No. 496-06, cambiando su denominación por la de Ministerio con el Decreto No. 56-10 del 6 de febrero de 2010. Mientras que el Banco Central, descrita por Pérez Brown como “una pieza de excepcional calidad y belleza”, es obra de Rafael Calventi, que “quedará como una de las grandes obras de la arquitectura dominicana, por sus jardines de coralillos rojos y amarillos, que acentúan esta obra” en el corazón de esta zona.

Varios presidentes vivieron en este sector

Gascue fue asimismo el lugar de residencia de varios presidentes como el dictador Rafael Leónidas Trujillo, Joaquín Balaguer, Juan Bosch, Juan Isidro Jiménez, y Rafael Bonnelly. Además ahí vivieron destacadas figuras del arte y la cultura, como los poetas Aida Cartagena Portalatín, Manuel Rueda, Pedro Mir, Celeste Woss y Gill, Gilberto Hernández Ortega, Fernando Peña Defilló, Cándido Bidó, José Miura, Alberto Bass y Joaquín Ciprián Morbán. De acuerdo con el discurso pronunciado por el arquitecto Gustavo Luis Moré, en ocasión del seminario nacional del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Dominicanos (ICOMOS), el 05 de agosto de 1991, citado por Pérez Brown, Gascue era como los barrios de Santurce y Miramar en San Juan de Puerto Rico, o Cartagena de Indias y su sector de Manga, elegantes vecindarios paralelos en el tiempo al de Gascue, que actualmente muestran graves síntomas de degradación debido a la expansión y la construcción de torres, que comenzó a surgir “producto de la protesta de los dominicanos contra la intervención norteamericana de 1916, cuando, arquitectos dominicanos y del extranjero retornan a la zona el estilo neohispánico con varias infraestructuras de las cuales quedan muy pocas”.

Amable Chahín
La evolución arquitectónica provocó la creación de nuevas zonas urbanísticas en la ciudad”.

Pablo Dipré
El Palacio de Bellas Artes es, sin dudas, la obra más trascendental enfocada en promover el arte en sus diferentes expresiones”.

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