Turismo educativo, ideal para el disfrute de los niños en verano

    Llegan las vacaciones y otra vez tenemos que organizarnos para establecer una nueva rutina en el hogar que agrade a “griegos y a troyanos”. Sin colegio y sin sus respectivas actividades extraescolares, los niños estarán más en casa. Y si la familia, por motivos particulares, decide que no puede salir de viaje, las vacaciones darán un giro en la agenda de la familia.

    Muchas familias, principalmente por motivos económicos, prefieren “sacrificar” las vacaciones y viajar en otras épocas en las que tanto los boletos como los hoteles son más baratos. Las familias que no pueden dejar a sus hijos con algún familiar, deciden apuntarlo en un campamento aunque sea por un par de semanas, más que nada para los padres seguir trabajando mientras sus vástagos se divierten con otros niños.

    Pero hay buenas noticias para los papás que en esta temporada ponen “el grito al cielo”. Un tipo de turismo que se ha puesto muy de moda en los últimos años es el que se conoce como turismo educativo, que suele estar dirigido a las escuelas, de modo que los alumnos pueden aprender y la vez divertirse, ya sea en excursión dentro de su propio territorio o en vacaciones que hagan a otro país, ciudad o localidad.

    Este tipo de turismo les sirve bastante a los estudiantes para conocer distintos lugares en poco tiempo . Los niños podrán reforzar todo tipo de materias; ya sea ciencias de la naturaleza, si viajan por ejemplo a parajes naturales, historia, si viajan a alguna ciudad histórica o que tenga una buena cantidad de museos o materias que se acercan más a los alumnos cuando se tratan con una salida o un pequeño viaje.

    En nuestro país existen infinidad de lugares a los que se puede asistir con los niños en estas vacaciones, solo basta con tener un poco de creatividad e imaginación para que las visitas les parezcan mucho más interesantes y divertidas a los pequeños. Además de que no se gastará mucho dinero, los niños aprenderán sobre la historia y la cultura del país.

    Una primera salida podría ser al Museo de Historia Natural, el cual está orientado al estudio y conservación de la biodiversidad de La Hispaniola y la región del Caribe, así como a la educación y divulgación ambiental. Se encuentra ubicado en la Plaza de la Cultura, en la Avenida César Nicolás Penson , fue construido en el año 1974 y abrió sus puertas en el 1982.

    Es una institución autónoma con personería jurídica, adscrita al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales mediante la Ley General Ambiental 64-00. Como su nombre lo indica, está destinado a los diferentes conocimientos relacionados con la naturaleza y su entorno, atendiendo a la biodiversidad y la ecología.

    El Museo de la Familia Dominicana del Siglo XIX podría ser otra opción de salida con los niños . Este museo cuenta con un valioso mobiliario que muestra la forma en que vivía una familia acomodada del siglo XIX. Está instalado en la conocida Casa de Tostado en la calle Arzobispo Meriño esq. calle Padre Billini en la Ciudad Colonial.

    La residencia es famosa por contar con la única ventana geminada, hermosa obra de cantería puramente ornamental, que señala la llegada del renacimiento ibérico al Nuevo Mundo. Esta ventana es considerada única en la América colonial.

    La construcción de dos niveles está coronada por un mirador y cuenta con galerías de arcadas en cada una de sus plantas que dan a un hermoso y romántico patio interior. En una época perteneció al presidente Bueventura Báez (1810-1884) y sirvió como residencia a su hermano Damián.

    Otra visita obligada sería al parque Nacional del Este. Es el quinto en extensión de los 19 parques nacionales que existen en el país. Tiene 851 kilómetros cuadrados en la punta sureste de la isla. Está rodeado por una de las zonas turísticas más importantes del Caribe y a la vez de más rápido crecimiento. Es el quinto en extensión de todos 19 parques nacionales que existen en el país. Tiene 851 kilómetros cuadrados en la punta sureste de la isla.

    El Faro a Colón también debe incluirse en las lista de salidas con los niños en estas vacaciones escolares. Este monumento es de carácter histórico y en su interior se exhiben artículos culturales de diferentes países de América. Su construcción tuvo la finalidad de rendirle tributo al descubrimiento de América, llamado también el encuentro de dos mundos.

    Contacto con los animales 

    El Parque Zoológico Nacional Arquitecto Manuel Valverde Podestá, de Santo Domingo (ZOODOM) es una reserva ecológica que tiene como objetivo concienciar a los visitantes sobre la importancia de conservación y preservación de la biodiversidad y al mismo tiempo aplicar los conocimientos adquiridos en la búsqueda de soluciones a los problemas ambientales y sociales. El parque posee un área física de 1,250,00 metros cuadrados, uno de los más grandes de Latinoamérica. Constituye uno de los pulmones más importantes de la zona urbana de Santo Domingo, y sirve de refugio a varias especies de animales silvestres, tanto nativas como migratorias. Dentro de los terrenos del parque, los visitantes encontrarán cafeterías, una tienda de regalos y áreas de juegos infantiles. El parque zoológico cuenta con programas educativos que tienen como objetivo principal crear conciencia sobre la conservación de nuestros recursos, donde plantas, animales y seres humanos tenemos que vivir en armonía. Una salida más divertida sería a la isla Saona, uno de los tour más populares en RD. Está situada en las costas de la provincia La Altagracia y también forma parte del Parque Nacional del Este, aquí los niños podrán vivir una experiencia única e inolvidable.

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