Una joven pareja unida en el amor y la fisicultura

    El objetivo del desarrollo muscular, apoyado por una firme disciplina de entrenamiento físico y balanceada alimentación, son piedra angular del estilo de vida de una joven pareja de esposos dominicanos que últimamente se hace sentir en distintas competencias nacionales e internacionales del ámbito de la fisicultura.

    Para el matrimonio de Edwin López y Vanessa Quiroz de López, unidos desde hace una década, lo que comenzó hace dos años como resultado del interés de la joven señora por recuperar su esbelta figura tras el nacimiento de su hija Nashla López Quiroz, se convirtió en una mutua disciplina competitiva que ha significado para ambos una positiva transformación en su día a día como personas y como pareja.

    En el caso específico de la dama, desde 2013 ha participado de manera destacada en seis competencias femeninas, dos nacionales y cuatro internacionales, entre éstas el Cuadragésimo Campeonato Centroamericano y del Caribe de Fisicultura, celebrado en la isla de San Martín en 2014 y el reciente Southern USA Championship, en Daytona, Florida, donde obtuvo el primer lugar, categoría “bikini” (musculatura ligera).

    Mercadóloga de profesión, alta, esbelta y con una larga cabellera rubia, cual muñeca barbie viviente, la joven señora Quiroz de López es justamente apodada “Barbie Fit” en las pasarelas de fisicultura, pero de soltera nunca hizo ejercicios ni dieta alguna.

    En contrario, su pareja sí asistía regularmente al gimnasio, logrando que ella lo imitara unos años después de casados, con lo que se habituaron a ir juntos al salón de entrenamiento todas las tardes, aunque sin intenciones específicas de entrenamiento muscular deportivo para ese entonces.

    “Siempre fui delgada y en 2012 cuando volví al gimnasio después de mi embarazo empezaba a estar en boga la onda de las competencias musculares femeninas en la categoría “bikini”, que es ligera. Como tenía buena fisonomía mis entrenadores me animaron y de la mano de Juan Carlos Simó, maestro del entrenamiento físico, empecé a formarme para competir, lo que ahora me fascina, y luego Edwin también empezó a entrenar y a alimentarse con enfoque culturista”, explicó. La joven enfatiza que compartir con su esposo los mismos objetivos de alimentación sana y de desarrollo muscular resulta la fórmula ideal para ella mantenerse firme, pues el régimen exige mucha disciplina y compromiso.

    López, ingeniero y con 37 años de edad, fue semifinalista en la categoría de hasta 6 pies de la Copa Independencia, celebrada en febrero y se apresta a competir en agosto en la competencia Míster República Dominicana.

    Dice que como resultado de llevar un régimen estricto de alimentación y entrenamiento muscular se siente actualmente mental y físicamente mejor que a sus 20.

    Enfatiza que la mutua práctica fisiculturista fortalece la relación de pareja con su esposa, además de ventajas como una mayor economía en el presupuesto familiar de alimentación.

    “Aunque utilizamos cierta suplementación nutricional que puede ser costosa, mayormente llenamos nuestros incrementados requerimientos nutritivos y energéticos mediante fuentes naturales, como la pechuga de pollo, de pavo, batata, huevo, arroz integral, vegetales, que son componentes no tan caros de la canasta familiar; y como además ya no consumimos alcohol, ahorramos dinero y logramos mejor planificación financiera para disfrutar de la vida juntos”, expresa.

    Al comentar cómo se siente al ver a su esposa concitando admiración cuando desfila en las pasarelas deportivas, este joven constructor y deportista confiesa que siente algo de celos “porque eso es normal en quien ama”, pero nunca se lo demuestra, y es quien más “le pita y hace coro” en las competencias, pues sobre todo se siente muy orgulloso de ella.

    Los esposos, miembros de la Federación Dominicana de Fisicultura, resaltaron la calidad de los culturistas dominicanos pues logran trascender pese a que en el país no reciben apoyo del Estado y reciben muy escaso patrocinio, por lo que deben auto financiarse, contrario a países extranjeros, donde, según comentaron, este tipo de atletas reciben amplios auspicios estatales y privados que apuntalan el desarrollo de los practicantes y el avance de la disciplina.

    La pareja tiene el propósito de conquistar metas a largo plazo en la fisicultura y llegar a servir de apoyo e inspiración para quienes también quieran incursionar en esa actividad.

    Quiroz de López aconseja a las mujeres perder el miedo de ejercitarse con pesas por temer a ponerse excesivamente musculosas, ya que eso está relacionado a la inyección de testosterona u hormona masculina, pues “hacer cardiovasculares solamente no es suficiente para ponerse roca”.

    Agrega que el entrenamiento muscular es un proceso y exige mantenerse enfocadas. “Todos tenemos nuestras altas y bajas, yo misma las he tenido, pero hay que mantenerse firme pues no es en dos días que se consiguen los objetivos”.

    Saber
    El fisiculturismo en la República Dominicana ha crecido considerablemente desde su nacimiento en el año 1974, y muy especialmente en los últimos años.

    Queremos ofrecerte lo mejor de nosotros
    ¿Te gusta el contenido de este artículo?

    Compartir
    Noticia anteriorSenos "free"
    Noticia siguienteMi portada en VanityFair