Retos de la familia en la sociedad actual

    Corría el año 1971 cuando a solicitud del Movimiento Familiar Cristiano, el Poder Ejecutivo, mediante decreto 1656, designa a noviembre como el Mes de la Familia, con el objetivo de promover y mantener la formación integral del núcleo más importante de la sociedad.

    La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define a la familia como el grupo de personas del hogar que tiene cierto grado de parentesco por sangre, adopción o matrimonio, limitado por lo general, al cabeza de familia, su esposa y los hijos solteros que conviven con ellos.

    La misma fuente asegura que la familia es el núcleo primario y vital de la sociedad y de difícil sustitución, por ser el vehículo privilegiado para transmitir aquellos valores que ayudan a la persona a adquirir su identidad. De la familia y de la sociedad se reciben aprobaciones y censuras que llevan a formar los principios rectores.

    En el núcleo familiar se siembran los valores cuyo mantenimiento y seguimiento posterior lo complementan los docentes en las aulas, siendo coherentes los unos con los otros. “La familia es el primer y principal ente formador de los hijos, ya que tiene la misión de proveerles experiencias nutridoras, a la vez que modela las pautas de comportamiento e interacciones sociales”, explica Daysi Massiel Santana, psicóloga clínica, terapeuta familiar y de pareja, con quien abordamos los cambios que ha experimentado la familia a través del tiempo y las implicaciones que tienen las innovaciones tecnológicas en el núcleo familiar.

    ¿Entiende que ha cambiado mucho el núcleo familiar en los últimos años?
    Definitivamente. El incremento de los divorcios y la desvalorización del matrimonio han permitido que la mayoría de las familias de hoy sean monoparentales (donde los hijos conviven con uno de los padres), o reconstruidas (donde una de la pareja ha tenido un matrimonio previo). Se ha venido produciendo también un distanciamiento emocional en la relación entre los miembros de la familia. Se dialoga menos, se dedican menos tiempo, los hijos están inmersos en una serie de actividades que les mantienen la agenda diaria ocupada. Cada miembro tiene un dispositivo electrónico al que se le dedica mucho tiempo, por lo que ya no hay espacios para la integración familiar.

    ¿Qué deben hacer los padres para revertir la situación?
    Disponer de momentos donde puedan socializar sobre los sentimientos, contarse anécdotas con la finalidad de que puedan conocerse y los hijos puedan entender que sus padres son tan reales como ellos. Es importante llevar una agenda común con las actividades exclusivas de la familia.

    ¿Qué desventaja presenta un padre o una madre que se vea obligado a criar solo a sus hijos?
    Pueden presentar dificultad para equilibrar las necesidades de los hijos, las tareas del hogar y laboral, además de que pueden sentir que les falta apoyo, y tienen tendencia a postergar algunas metas.

    ¿Y los hijos, qué desventajas tienen?
    Muchos de los hijos manifiestan la ilusión de que sus padres se unan nuevamente, se cuestionan sobre su culpabilidad ante la separación de sus padres y crecen con un solo referente de lo que es la pareja.

    ¿Cómo enmendarlo?
    Entendiendo que como padres, sólo podemos desempeñar un solo rol, el de papá o mamá. Mantener una relación saludable con la ex pareja, establecer los días de visita o encuentros del padre que no está en la casa con los hijos, para que estos no se sientan abandonados y puedan sentirse confiados de que mamá o papá los va a visitar, y buscar la ayuda de un profesional de la conducta cuando se necesite.

    La escuela, ¿qué rol juega en el papel de la familia de cualquier alumno?
    La escuela debe estar orientada a servir de apoyo a la función formativa de los hijos, promoviendo relaciones de confianza, afecto y transmisión de valores.

    ¿Qué limitantes enfrentan los profesores en su rol de educadores ante la familia de hoy?
    Falta de alianza de los padres hacia la escuela, poca interacción entre éstos, escaso seguimiento de los padres en el proceso académico y desconocimiento de las habilidades de sus hijos.

    ¿Qué debe evitarse en una familia para hacer que ésta funcione dentro de los patrones considerados normales o aceptables?
    Incoherencias (decir una cosa y hacer otra), establecer reglas que no se puedan cumplir. Marcar comparaciones entre los hijos. Compensar la ausencia de los padres con dádivas. Discutir frente a los hijos. Recomendaciones: Modelar con el ejemplo, expresarse afecto, establecer reglas claras y ser consistentes con éstas, fomentar la comunicación y la confianza. Promover la escucha y atención hacia los demás, cumplir las promesas, valorar las cualidades positivas y preparar una agenda familiar, en la que todos participen en su elaboración.

    ¿Qué esperan los educadores (escuela) de los padres?
    Los maestros están demandando colaboración de los padres en competencias elementales que deben desarrollar los hijos a lo largo de la vida y que deben ser motivadas desde el hogar; como la responsabilidad, dando seguimiento al cumpliendo de las asignaciones o tareas solicitadas. El trabajo en equipo, donde los padres pueden asignarles tareas o responsabilidades del hogar y los hijos empiecen a asumir el trabajo colaborativo. Liderazgo, permitiéndoles a los hijos la oportunidad de tomar decisiones, y reforzar la confianza en sus habilidades. Criticidad, pueden hacerles preguntas sobre lo que opinan de un determinado tema.

    ¿Qué hacen en ese sentido?
    Los maestros crean una relación empática y cercana con los padres para que al comunicarles las necesidades de sus hijos, tanto académicas como emocionales, puedan apoyar y colaborar con las demandas. Además de expresarles no sólo las debilidades que presentan los alumnos, sino también sus fortalezas.

    La tecnología en general, la Internet, los videos juegos… ¿han venido a unir o a desunir la familia?
    Es lamentable el hecho de que esos vitales recursos han influenciado en el distanciamiento de la familia. Todo esto debido al abuso que les damos a estos dispositivos. Han venido a ser parte inseparable de muchas personas. No hay un horario para ellos, no se establecen límites de uso, por lo que se puede estar tan cerca de alguien y tan lejos a la vez, restándole valor al encuentro personal con el otro.

    ¿Cómo lidiar con estos avances?
    Los padres deben establecer un horario determinado para el uso que les darán los hijos. Entre la pareja, ponerse de acuerdo con el tiempo de uso de los recursos tecnológicos, estableciendo límites. La familia puede aprovechar esos recursos para expresarse afecto cuando no están cerca.

    Antes no había tantos psicólogos y la familia funcionaba óptimamente, en la mayoría de los casos. Hoy, con tantos psicólogos y profesionales de la conducta parecería que no dan abasto y que el resultado no siempre es el deseado. ¿A qué se debe?
    Anteriormente, los padres estaban más presentes e involucrados en la vida de sus hijos y había una alta valoración del matrimonio, así que la familia se mantenía más unida. Naturalmente, la apretada agenda que mantienen los miembros de la familia contribuye a su distanciamiento, a la poca supervisión y acompañamiento de los hijos y a una disminución de la comunicación. Estas y otras situaciones influyen en que se presenten desequilibrios en la dinámica familiar y se busque la ayuda profesional para la solución del problema. El éxito de toda terapia radica principalmente en la postura o actitud de las personas que buscan la ayuda de un terapeuta. Así que, si las personas están interesadas en el cambio, colaboran y asumen que son responsables de la solución del problema, el resultado de la terapia será siempre el deseado. 

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