Defender lo nuestro

    Todos podemos hacer grandes aportes para con ellos mejorar y transformar cada día nuestra sociedad. Somos una isla pequeña, que, si buscamos un mapa, apenas nos encontramos. No obstante a esto, somos conocidos en todo el mundo. Son muchos los países donde, en las principales vitrinas de negocios sobre turismo, hay colocados afiches y fotos de playas, montañas y valles de República Dominicana. En España, por ejemplo, el sueño de muchos es venir a nuestro país a pasar su luna de miel o sus vacaciones de verano, y poder así disfrutar de todo lo que nos dio la naturaleza, especialmente de nuestro clima. Con todo esto, podemos ver de cuántas cosas disponemos y poseemos, las cuales muchas veces no valoramos, demostrándose lo que dice el argot popular: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Sin embargo, es común en nuestra sociedad expresarnos de forma despectiva cuando nos referimos a lo nuestro, repitiendo una de serie frases negativas que van mermando y dañando en nuestro interior, hasta el punto de ver el país como si fuéramos lo peor.

    Defender y cuidar nuestra nación consiste en velar para que lo que poseemos sea cuidado, amado y sustentado con base de valores que se han ido debilitando. Atravesamos por una etapa donde se ha llegado a altos niveles de violencia, tanto callejera como intrafamiliar, sumado a los niveles, también altos, de conducta delictiva; para lo que se están buscando las fuentes o variables que originan las mismas. La familia, base de toda sociedad, es la zapata principal a la cual hay que darle fuerza, valor, revisión y, dentro de ella, buscar las principales soluciones para el rescate de nuestra sociedad. Si vemos nuestra historia, República Dominicana ha tenido que vencer grandes dificultades, incluyendo épocas de tiranías, abusos y  guerras. Lo más importante en este momento es mantener la unidad entre todos, para que con ella obtengamos los cambios que permitan rescatar todo lo que se ha perdido.

    Termina noviembre, Mes de la Familia, en el cual hemos ido realizando reflexiones encaminadas a corregir, mantener y defender este conglomerado social que, siendo el más pequeño, es desde donde tenemos que empezar.  “Todo reino dividido internamente acaba en la ruina. No hay casa o ciudad que permanezca, si internamente está dividida.” (Mateo 12:25).

    Queremos ofrecerte lo mejor de nosotros
    ¿Te gusta el contenido de este artículo?

    Compartir
    Noticia anteriorRescatan niño le machacaron dedos; apresan mujer intentó quemar a hijo
    Noticia siguienteRenuevan la Cinemateca Dominicana