Los damnificados de Olga y Noel aún esperan por casas

    Moca. En casuchas de cartón, hojalata o madera, levantadas a orilla del río Moca, permanecen 27 familias del barrio 30 de Mayo, damnificadas por las tormentas Olga y Noel a su paso por el país en el año 2007.Ante las promesas incumplidas del Gobierno, los desplazados decidieron, hace cinco años, dejar la escuela Pastor Hernández y regresar a la zona de alto riesgo, donde apenas pueden sobrevivir. Para llamar a la atención de las autoridades, los damnificados se encadenaron, el pasado martes, un día antes de la visita del presidente Danilo Medina, pero recibieron como respuesta, el apresamiento de los que protestaron frente a la plaza del Agricultor.

    “A principio del 2008, el entonces presidente Leonel Fernández nos prometió que en un plazo de tres meses y quince días nos sacaría de aquí con la construcción de un proyecto habitacional, pero a la fecha seguimos esperando el cumplimiento de las autoridades”, apuntó Marino Pérez, representante de la junta de vecinos.

    Larga espera

    Otras 73 familias que lograron mudarse a barrios como Quebrada Honda, La española y detrás de la empresa Imperio, en espera del dinero para el alquiler de las casas como prometió el Gobierno, todavía enfrentan deudas, debido a que los recursos económicos nunca llegaron.

    Marino Pérez, dijo que el gobernador provincial, Diloné Ovalle, les prometió entregar una carta al presidente Danilo Medina en la que expresan sus preocupaciones, debido a la contaminación de la barriada 30 de Mayo, donde se ha desatado un brote de dengue y cólera.

    Orquídea Toribio, una de las damnificadas, decidió regresar a la barriada a escasos metros del río Moca y construyó nueva vez una casa con hojalata y techo de zinc.

    Orquídea vio como el desbordamiento del afluente arrastró una iglesia y decena de casas, algunas construidas con  blockes de concreto. Para ella poder visitar a sus amigos, tiene que arriesgarse a caer en un precipicio, debido a que en el terreno donde levantó su casucha se producen constantes deslizamientos de tierra. En el caso de Amarilis Burgos, a sus 42 años, la miseria ha sido su compañera fiel, pues en sus cuatro décadas, ha tenido que reparar y reconstruir su casa de cartón y madera, cada vez que ocurren  inundaciones. Lamentó que todas las promesas hechas por los distintos gobiernos queden solo como asunto de campaña política. Con sus cuatro hijos desafía las tempestades, pues no tiene otro lugar seguro, ni han recibido ayuda para mudarse.

    Piden que se construya un nuevo proyecto

    Durante el traslado y cierre definitivo de la fortaleza 2 de Mayo, los damnificados protestaron ante el Procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, pues proponen que el lugar sea utilizado para un proyecto habitacional. Desde el 2007 hasta la fecha los afectados por las tormentas Olga y Noel han pasado por todo tipo de precariedades. Las 30 familias que no han sido favorecidas, aún esperan por ayuda de las autoridades.

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