El Jardín Botánico, tras la protección de las plantas endémicas

    Plantas como la flor nacional Pereskia Quisqueyana, la flor de las Mirabal, denominada  Salcedoa  Miranaliarum y la orquídea cacatica,  llamada Oncidiunm Henekinii, son  endémicas del país.La flora de la República Dominicana es muy rica y presenta extraordinaria variedad de géneros y especies, muchas de ellas endémicas, las cuales se encuentran amenazadas o en peligro de extinción; las más susceptibles son aquellas cuya distribución está restringida a áreas reducidas y críticas.

    En ese sentido, el Jardín Botánico Nacional ha elaborado diversos materiales auspiciados por instituciones nacionales e internacionales, con el fin de educar y concienciar acerca de la necesidad de proteger nuestra flora, y de manera especial, plantas como la flor nacional Pereskia Quisqueyana, la flor de las Mirabal, denominada Salcedoa  Miranaliarum y la orquídea cacatica,  llamada Oncidiunm Henekinii. Todas ellas endémicas de la República Dominicana.

    Esfuerzo

    La Salcedoa Mirabaliarum se denomina así en honor a Salcedo, donde se descubrió, y a las hermanas Mirabal, por ser ellas “flores” y símbolo de esta provincia. De intenso color púrpura, la Salcedoa crece en una zona conocida como Peñón de Mundo Nuevo, del municipio de Tenares, Salcedo, espacio inexplorado por los biólogos hasta el 1997.

    Los estudios realizados por el Jardín Botánico Nacional sobre esta planta  han servido como base para que fuese declarada como área protegida el lugar donde crece esta planta, bajo el nombre de Reserva Científica Salcedoa, pasando a formar parte del sistema nacional de áreas protegidas de la República Dominicana, bajo la dependencia del Ministerio de Medio Ambiente  y Recursos Naturales.

    Esta planta crece en bosque de húmedo a nublado en la cordillera Septentrional entre 500 y 800 metros de elevación, sobre mogotes de rocas carsticas, calizas con gran drenaje en reductos de vegetación natural, Su hábitat se encuentra muy fragmentado debido a la reforestación para la agricultura, ganadería y extracción de madera.

    La Pereskia Quisqueyana, presente en Bayahíbe, pertenece a la familia de las cactáceas y es uno de los pocos cactus con hojas, alcanza hasta los seis metros de altura, se encuentra en peligro de extinción, es endémica de la zona de Bayahíbe. Con la promulgación de la ley 146-11, que declara a la rosa de Bayahíbe y a la caoba, flor y árbol nacionales de República Dominicana, las autoridades se hicieron eco de una campaña de promoción y conservación que realiza desde hace décadas el Jardín Botánico Nacional, propulsor de esta propuesta legislativa.

    Tras años de investigaciones y exploraciones, sólo encontraron ejemplares machos, por lo que la reproducción de la planta debió hacerse por esqueje o estaca. Hace alrededor de seis años aparecieron las plantas hembras en una zona apartada del litoral del poblado Bayahíbe. Afortunadamente, las encontraron florecidas y frutificadas e iniciaron la esperada reproducción sexual que garantizaría su variabilidad genética. El Jardín Botánico arreció entonces su campaña de conservación entre los comunitarios y los hoteles de la zona.  Una de las orquídeas endémicas que se encuentran en peligro de extinción es la cacatica, Tolumnia heneckenii, debido a la degradación del hábitat y al coleccionismo, por lo que se creó la reserva científica Villa Elisa, ubicada en Monte Cristi. Esta orquídea es una imitadora de dos polinizadores, una araña y una abeja. Es sumamente rara y vive en bosques  secos.

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