Las drogas en el país

    El mismo periódico (El Nacional), en la misma fecha que publicó la declaración de Velázquez Mainardi, también reseñó la siguiente información:

    Solicitan protección

    La Central Obrera Dominicana (COD) y el Consejo Nacional de Defensa al Consumidor (Conadeco) solicitaron al presidente de la República que ordene la debida protección de la vida al doctor Ramón Antonio Veras, y su familia.

    Señalan las entidades que Negro Veras ha sido un consecuente luchador por los intereses del pueblo trabajador y es un deber de todas las fuerzas democráticas constituir un muro de contención alrededor del jurista para evitar que las manos del narcotráfico atente contra su vida.

    La COD y Conadeco acusaron a la justicia dominicana de ser débil frente al narcotráfico y “en parte son responsables, no sólo de la descomposición moral que vive la sociedad dominicana, sino del auge que ha tomado el consumo de drogas en todo el territorio nacional”. (24)

    En ningún momento demostré temor ante las amenazas contra mis hijos. Por el contrario, día por día reiteré mi decisión de darle de frente al crimen organizado, al narcotráfico, por lo que escribí:

    Denuncia y advertencia

    Si los narcotraficantes atentan contra la vida de uno de nuestros hijos, nos van a encontrar de frente y utilizaremos todos los recursos, materiales e intelectuales a nuestro alcance, para hacer justicia, la justicia que entienden los mafiosos. En este enfrentamiento con el narcotráfico no estamos solos. Sabemos dónde están nuestros adversarios ligados al narcotráfico y el más mínimo atentado a un hijo nuestro lo vamos a interpretar como un reto.

    La denuncia está hecha. Nosotros vamos a seguir haciendo vida normal, pero que no intente un narcotraficante tocarle un pelo a un hijo nuestro. (25)
    Desde el sur profundo, el reverendo Mamerto Rivas, se pronunció así:

    Obispo pide 20 años contra narcos

    “El obispo de Barahona, monseñor Mamerto Rivas, abogó hoy por penas de 20 años de cárcel “a pan y agua” para los delincuentes a quienes se les pruebe la comisión del tráfico de drogas narcóticas.

    Y expuso que aquellas personas convertidas en adictas por culpa de los traficantes deben ser ayudadas para que se liberen del vicio, pero a éstos últimos “métanle 20 años a pan y agua”, y denle de vez en cuando un mangucito” para variarle la pena dietética.

    El prelado hizo el planteamiento al elogiar la postura adoptada por el abogado Ramón Antonio Veras, al expresar que no le atemorizan los narcotraficantes que están amenazándole de muerte a él y a sus hijos”. (26).

    El gremio de los abogados y abogadas del país, que en sus comienzos fue un verdadero instrumento de lucha de los profesionales del derecho, en torno a mi situación declaró lo siguiente:

    Colegio de Abogados solicita a Presidente proteja a Veras ante amenazas narcotráfico

    El colegio de Abogados, Seccional Santiago, reclamó ayer del presidente Joaquín Balaguer dar protección al doctor Ramón Antonio Veras, ante las amenazas que recibe de narcotraficantes.

    Asimismo, la entidad profesional alertó a la opinión pública sobre estas “macabras amenazas”, ya que son revelaciones del peligro que se cierne sobre la justicia y la sociedad en general. En documento a la prensa enviado a La Información, el gremio expresa su firme y decidido apoyo, así como su solidaridad con Negro Veras, quien es presidente de la Asociación de Abogados de Santiago.

    Indicó que esas amenazas tienen el propósito de tratar de amedrentar al jurista santiaguense, para que detenga “su valiente y firme decisión de impedir que el narcotráfico penetre y mine la moral de la justicia en Santiago.

    Manifestó que no solo pretenden callar la voz de un abogado que se ha destacado por ser un fiel defensor de los derechos humanos y las libertades públicas, sino que constituyen un peligro para la judicatura”. (27)
    Para que no se pusiera en duda que sabía de los favores que recibían los narcotraficantes de grupos encubiertos, escribí el siguiente artículo:

    Solidaridad con el narcotráfico

    Aunque vivimos con el enfrentamiento diario a los sectores más negativos y retardatarios de la sociedad dominicana, y sabemos hasta qué punto son portadores de designios malvados, no sabíamos que tenían una base tan amplia de sustentación para buscar defensores cuando en una u otra forma son denunciados por sus fechorías.

    Con motivo de la denuncia que hicimos en el sentido de que en Santiago, personas vinculadas al narcotráfico estaban obteniendo su libertad a cambio de dinero, hemos visto con pesar la solidaridad de personas que, creíamos decentes, han brindado a los que sirven a los delincuentes de cuello blanco y han hecho del tráfico de drogas algo así como una actividad de lícito comercio”.
    No escapa a nuestro conocimiento que los que participan en el negocio de la cocaína disponen de grandes cantidades de dinero que les permite ganarse la simpatía, la “amistad” y la condescendencia de personas que, aunque no están vinculadas al narcotráfico, no se sienten mal cuando un narcotraficante le hace una fiesta hogareña, le regala un largo viaje o un bello vehículo.

    El dinero fruto de narcotráfico toca ya no solamente la conciencia de muchos dominicanos, sino también el corazón y la dignidad. El narcotraficante en razón de que se gana su dinero en forma fácil, no tiene inconveniente en despojarse de 100 ó 200 mil pesos oro para ponerlos en manos de personas que puedan hacerle un servicio, o por lo menos comportarse en forma indiferente.

    Aquellos que en Santiago han hecho causa común con los narcotraficantes y sus cómplices, algún día comprenderán que su comportamiento contribuye a sembrar la destrucción no solamente de su propia familia, sino la esencia misma de los fundamentos en que descansa el amor, la comprensión, el afecto, la solidaridad y la identificación entre todos los dominicanos que creen que se debe mantener el lazo familiar como vínculo indestructible de la sociedad, y que la mercancía dinero no debe servir para destruirlo. (28)

    La solidaridad conmigo se manifestó por todas partes, por medio de comentarios, editoriales y artículos, como se evidencia por el escrito que transcribo a continuación:

    Acontecer

    “El gobierno debe poner atención a la denuncia hecha por el doctor Ramón Antonio Veras (Negro), en el sentido de que él y sus hijos son asediados con amenazas de muerte que provienen de sujetos ligados al narcotráfico. Entiendo que todavía estamos a tiempo, y que tanto el doctor Veras como sus hijos deben recibir la garantía y protección necesarias de parte del gobierno.

    Nosotros aplaudimos la valentía y firmeza del doctor Veras, quien a sabiendas del peligro que corre, ha mantenido una postura de denuncia y enfrentamiento a los narcotraficantes. Estamos convencidos de que la sociedad toda sabrá ofrecer el apoyo que las circunstancias impongan tanto a Veras como a sus hijos”. (29).

    FUENTES:

    (24) El Nuevo Diario. 21 enero 1988.
    (25) El Nacional. 21 de enero 1988.
    (26) El Nacional. 22 de enero 1988.
    (27) La Inforamación. 23 de enero 1988.
    (28) El Nacional. 23 de enero 1988.
    (29) El Nacional. 24 de enero 1988.Continuará la semana próxima

    Queremos ofrecerte lo mejor de nosotros
    ¿Te gusta el contenido de este artículo?

    Compartir
    Noticia anterior¿Un final que vivirá por siempre?
    Noticia siguienteEl Presidente designa cinco cónsules