La caficultura de RD lleva tres décadas en baja

    A la caficultura dominicana le ha dado trabajo levantar cabeza, desde que comenzó su declive a partir de los años 80.En esa época su importancia económica se medía por las divisas que generaba la exportación y la cantidad de familias envueltas en la actividad.

    En los años 50 del siglo pasado el café pasó a conformar un grupo, junto con el cacao y el azúcar, denominado “pilares de la economía”, por sus aportes a las exportaciones, generación de empleos y divisas. El café era el segundo producto de importancia en términos de generación de divisas, y aportaba cerca del 20% del producto interno bruto agropecuario. Para 1954 comenzó la época de bonanza de la caficultura mundial, aspecto que se reflejó en la caficultura dominicana.

    Esos hechos del pasado distan mucho de la situación actual, que comenzó a trillarse hace 30 años, donde cerca de un 29% de los productores han abandonado la actividad cafetalera y de 71,000 familias que vivían de su cultivo en los años 80, apenas quedan 50 mil.

    En cuanto a producción, de 1 millón cien mil quintales que se producía en la citada época, apenas se logran en promedio unos 550 mil, de acuerdo a datos estadísticos oficiales del Consejo Dominicano del Café (Codocafé). La cifra podría ser, incluso, inferior, si se toman en cuenta las informaciones que ofrecen comerciantes y entendidos en la materia. Algunos de éstos aseguran que el país solo produce 350 mil quintales y que apenas 40 mil familias se relacionan con el cultivo.

    En un contexto como el descrito, el recién designado director del Codocafé, José Fermín Núñez, que representa la parte gubernamental, aseguró ayer que tiene un plan de acción compuesto por 10 ejes centrales que ayudarán a restaurar la caficultura nacional. Mientras, el director del Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (Idiaf), Rafael Pérez Duvergé, sostiene que trabajan nuevas variedades que revertirán la situación negativa existente.

    El director del Codocafé sostiene que el plan de acción incluye: aumentar la producción, combatir con eficiencia los problemas fitosanitarios, titular definitivamente los terrenos cafeteros, contribuir a que los caficultores logren ingresos suplementarios todo el año a través de proyectos adicionales al café, como la producción en invernadero y el pago por servicios ambientales y mejoramiento de las vías de acceso a los cafetales, entre otro.

    Sin embargo, poco antes de que el funcionario esbozara esos planes ayer en un evento en el hotel Santo Domingo, el vicepresidente de la Concafed, Leonardo Valverde, dijo que “el sentir de los caficultores es que las políticas cafetaleras adoptadas por el Codocafé como parte oficial para desarrollar el sector no han llenado las expectativas”.

    La Concafed es una organización de cuarto nivel que agrupa las asociaciones, núcleos y federaciones de caficultores más importantes del país, desde el 23 de agosto del 2006, es decir, es la voz autorizada para hablar a nombre de los productores.

    Las exportaciones de café bajaron de 110 mil quintales, reduciendo las divisas de US$79 millones en la década de los 90, a unos 12 millones actualmente, de acuerdo a números ofrecidos por el vicepresidente de la Concafed, cuando expuso junto al presidente de la organización, Rufino Herrera, sobre las principales dificultades por las que atraviesa el cultivo de café en República Dominicana.

    Agravante

    Según la Concafed, el éxodo de personas de la zona rural a la ciudad ha contribuido a ampliar los cordones de miseria y a que las áreas productivas sean abandonadas.

    El dirigente llamó a la autoridades agropecuarias, a los industriales y a las instituciones de financiamiento y a las agencias de desarrollo a formar un bloque que conduzca a la mejora de la caficultura local. Dijo que en los últimos tres años el país ha importado más de 80 mil quintales de café.

    Los productores quieren soluciones concretas

    Los representantes de la Concafed realizaron ayer en el hotel Santo Domingo de la capital un seminario donde analizaron la situación general de la caficultura dominicana. A ese evento asistieron autoridades del sector agropecuario, productores y técnicos agrícolas de varios puntos del país.

    La Concafed propuso en la actividad iniciar un programa de rehabilitación, renovación y mantenimiento de los cafetales, con una visión de sostenibilidad, reglamentar el pago de los servicios ambientales a partir de la aprobación del reglamento de la Ley 64/00, modificar la ley 79/00 del Codocafé, diseñar y ejecutar un programa de rehabilitación y dar mantenimiento a las vías de acceso a las fincas y comunidades cafetaleras. Junto con la institucionalización del Codocafé proponen que se haga una renovación de cafetales.

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