Oscar de la Hoya, un ídolo con los pies de barro

    Es el bautismo que debe caber en el cuerpo del mexicano Oscar de la Hoya: ¡un ídolo del boxeo con pies de barro!A De la Hoya se le considera como uno de los grandes del boxeo en la década de los 90 en la que atrapó seis coronas mundiales en diferentes categorías. Este peleador estadounidense de origen mexicano, tras ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992 montados en Barcelona (España), dio inicio a una exitosa carrera en el pugilismo de paga.

    Por consenso de los expertos, cuando pasaron diez combates -todos ganados en forma convincente y contundente-, a De la Hoya lo comenzaron a llamar “Golden Boy”.

    Era una forma de resaltar no sólo su eficiencia en los cuadriláteros, sino su atractivo físico y el “desvivir” de fans femeninos.

    Cada vez que De la Hoya era anunciado para contender, sin importar el rival, el escenario del pleito se abarrotaba...y las damas asistían en masas para lanzar vítores a su ídolo.

    El entonces juvenil púgil nacido en Los Angeles, California, concitó la atención también de la prensa especializada.

    Resalta que meses después de verse obligado al retiro de los ensogados, tuvo una decisión inteligente la cual, según observadores, consolidó su fortuna.

    Fundó, con sus recursos, la hoy poderosa compañía Golden Boy Promotions (GBP) que ha organizado grandes (millonarias) peleas mundiales.

    Como se ha señalado, después de varios años de haber colgado los guantes, De la Hoya sigue siendo “el rey”.

    El libro Mundial de Récords Guinness, como se informó en la recién 49vo Convención Anual del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), realizada en Las Vegas, Nevada, el excarismático boxeador estadounidense-mexicano posee los récords mundiales de las mayores ventas del Pay-Per-View logradas por un boxeador ( 696 millones de dólares), y, además, la mayor venta para un combate de boxeo de Pay-Per-View (2.4 millones de compras que dejó su pelea contra Floyd Mayweather en mayo de 2007).

    Una positiva historia, pero...

    De la Hoya, tras ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992 (Barcelona, España), abrazó con éxito el boxeo de paga. Sus grandes triunfos en los cuadriláteros son conocidos. Pero el 18 de septiembre de 1999, también en Las Vegas, De la Hoya perdió su corona welter del CMB ante el boricua Félix -Tito- Trinidad.

    A partir de ese negativo momento, De la Hoya comenzó a ver su declive y, quizás, a ir perdiéndole amor al deporte de sus amores. 

    Una imagen por el piso

    Tras colgar los guantes, su expediente estaba limpio y arropado por el prestigio.

    La revelación que sorprendió a todos fue la relativa a que durante  “gran tiempo” se drogó (cocaína) y fue un consetudinario tomador bebidas alcohólicas.

    Pero además,según su afirmación, aceptó que se vistió de mujer (y sus fotos fueron publicadaspor diarios y revistas de Estados Unidos) lo que levantó sospecha de que “pudohaber tenido preferencias homoxesuales”.

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