Un nuevo comienzo

    La obsesión con la balanza y el culto al cuerpo cobran cada día mayor protagonismo. Prácticamente todo el mundo está a dieta, en el gimnasio, consumiendo productos naturales, en fin, lo que sea para lucir lo mejor posible.

    Sin embargo, hay personas que, a pesar de su titánica y constante lucha por conseguir su peso ideal, se les hace casi imposible. En muchos casos, por razones que se escapan de sus manos: como problemas hormonales, hereditarios, entre otros.

    Para este tipo de pacientes surge la cirugía bariátrica, un procedimiento que busca que las personas bajen de peso y que éste hecho sea sostenible a largo plazo, así lo afirma el doctor Edgar Leinó. Además, explica que con esta intervención disminuyen posibles factores de riesgo, las personas mejoran su calidad de vida, desaparecen los síntomas de enfermedades asociadas a la obesidad como la hipertensión o diabetes, y además mejoran su autoestima.

    “No todo el mundo es candidato para la cirugía bariátrica. Las personas deben someterse a un proceso de evaluación previa y estar dispuestas a comprometerse con un nuevo estilo de vida, más saludable y activo”.

    Los métodos

    El galeno explica que se practican dos métodos básicos para la pérdida de peso: el restrictivo, que disminuye la ingesta de alimentos libremente; y el malabsortivo, que altera la digestión y hace que los alimentos sean digeridos y absorbidos de modo incompleto para luego ser eliminados naturalmente.

    Dentro de estos métodos se encuentran la Banda Gástrica Ajustable, la Manga Gástrica (el más reciente de todos y el más efectivo, según doctor) y el tan comentado Bypass Gástrico.

    Leinó comenta que la aplicación de estos métodos está condicionada a las características del paciente. Por eso siempre considera los hábitos alimenticios del candidato: si les gustan los dulces, picaderas, si hacen tres comidas al día, si son ansiosos… Adicional a esto, realiza con antelación evaluaciones médicas y psicológicas, a fin de valorar cuál es el procedimiento más adecuado.

    Este tipo de cirugía es de estadía corta y se realiza vía laparoscopia, por lo que el paciente casi no siente dolor. Después de 24 horas puede ingerir alimentos. “Es como volver a ser niños: primero líquidos, luego papillas, y finalmente sólidos”, sostiene el especialista.

    Modificar hábitos: un objetivo

    Toda cirugía bariátrica requiere que el paciente modifique sus hábitos de alimentación para que sea sostenible en el tiempo. Existen protocolos nutricionales estandarizados que permiten que el proceso de adaptación sea más fácil, pero es necesario un estricto seguimiento. “Un paciente puede llegar a perder 70 libras o más, pero con el tiempo se va adaptando y es entonces cuando pueden ganar entre un 5 y un 15% del peso perdido, algo que, comparado con su anterior estado, es prácticamente imperceptible. Y es aquí donde radica el éxito de esta cirugía: la persona pierde peso, y lo mejor de todo es que es sostenible a largo plazo, a diferencia de una dieta convencional”, explica Leinó.

    Después de la cirugía: apoyo y seguimiento

    Luego de someterse a este tipo de cirugía, los pacientes deben completar un proceso de adaptación psicosocial que es de vital importancia. Lo más recomendable es contar con ayuda profesional para que el paciente se reeduque y tome conciencia de las causas que lo llevaron a la obesidad. Además de esto, la evolución del paciente debe ser seguida en forma periódica por un equipo interdisciplinario que incluya especialistas y terapias de grupos en donde pueda hablar acerca de sus experiencias.

     

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