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Domingo, Agosto 20, 2017

Lucy Cosme

Lucy Cosme
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¡Fe vencedora!

En 1 Juan 5:4, nuestro Señor Jesús nos habla con el acento de la autoridad implacable cuando dice: “...y esta es la victoria que...

¡No abuses​!

Cuando estamos forzados a convivir con alguien y el engaño se hace habitual, el perdón se convierte en ritual y la confianza en virtual, es por esa razón que la rebeldía se expande en forma viral.

Todo saldrá bien

¿Hoy es un día de esos en los que anticipas situaciones adversas, y tus posibilidades no se ven muy bien? Entonces con más razón tu fe debe estar enfocada en aquel que torna todas las cosas para bien,

¡El amor calla!

Los milagros siempre se producirán donde el amor de Dios se encuentra con la fe del hombre. Más que el componente de la fe, Dios hace milagros porque quiere, porque es misericordioso, y porque nos ama irremediablemente!

¡Alcanza tu felicidad!

Acostumbrados al dicho “la costumbre hace ley”, y presa fácil de la implacable rutina, la fuerza de la cosmovisión y el peso de las cargas sociales, muchos quedan sujetos a un estado de “fe condicional”, una especie de credulidad que paga peaje ante la manifestación de un milagro.

¡Coherentemente!

Las palabras son semillas que en su momento germinarán, su contenido provee un inconmensurable potencial de éxito y también de grandes sueños con inmensas posibilidades.

¡Primero Dios!

A diario encontramos razones para creer. Para un hijo de Dios, vivir implica superarse, nada que ver con subsistir, aunque no es tan fácil...

¡Te perdona!

Los niveles de amor y de compresión de nuestro Padre celestial no son comparables a ninguno que hayamos visto en el mejor padre terrenal...

¡Armados!

El miedo es tu sombra en la carrera a un logro, el punto de partida de quien tiene la conciencia correcta. Los insensatos ni los arrogantes sienten miedo, toda decisión se enfrenta a ese primer gran gigante.

¡Zarpa!

Dijo John Maxwell: “El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, mientras que el líder arregla las velas”. Y certeramente un líder es quien reconoce tener un propósito, que dará sentido a su destino y que Dios, su autor, es quien le acompañará en su ruta, pero su profunda determinación es lo que le llevará a alcanzarlo. Cuando una barca zarpa conoce perfectamente el trayecto de los vientos, no obstante, la colocación de las velas es lo que traza el rumbo.