Respiro

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Tras la ansiada reunión cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder norcoreano Kim-Jong-un podemos distendernos algo. Si bien los resultados de la reunión han sido calificados de decepcionantes por los analistas internacionales, quienes sostienen que no se llegó a nada concreto, que el acuerdo suscrito (desnuclearización de la península coreana) es “genérico, vago e insustancial”, el caso es que hubo diálogo y eso reduce de por sí la posibilidad de que se desencadene una guerra nuclear con saldo de millones y millones de muertos. Esta distensión podría ser temporal, pero mientras haya disposición al diálogo, como parece que es, habrá menos probabilidades de guerra nuclear. Quizá después podamos ver concesiones más concretas y significativas. Entretanto, saludemos la distensión.