La verdadera revolución educativa se inició en 1990 con la aprobación del primer plan decenal de educación

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Tomando en consideración mis conocimientos y experiencia en la mayoría de los aspectos que encierra la problemática educativa, así como mi labor desarrollada como Director del Instituto de Formación Política (IFP) del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), que contó con la ayuda técnica y económica de la Fundación Konrad Adenauer, relacionada con el Partido Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la República Federal de Alemania, lo cual no fue óbice para continuar trabajando para el país, el PRSC y mis compatriotas con el mismo ánimo y entrega; dirigentes y miembros del referido partido esperaban mi designación como Secretario de Estado de Educación al ganar el Dr. Joaquín Balaguer las elecciones de 1986.

En abril de 1989 fui invitado como Rector de UNIREMHOS al Palacio Nacional a una interesante conferencia que dictó el Vicepresidente peruano Dr. Luis Alberto Sánchez, no vidente al igual que el Dr. Balaguer y a quien se le ofreció una recepción y al pasar a saludar al Presidente Balaguer, iban delante de mí doña Rhadys Abreu de Polanco y mi esposa Esperanza y al saludar al Presidente este me mantuvo la mano agarrada diciéndome lo siguiente:

“Quiero que te vayas a dirigir la Secretaría de Educación”, respondiéndole de inmediato: “Presidente, me siendo muy bien como Rector de UNIREMHOS y de Director del Instituto de Formación Política del PRSC y además son muchos los compatriotas que quieren ser Secretario de Educación”, a lo que me contestó: “Pero yo quiero que seas tú, piénsalo y házmelo saber”.

Dada la difícil situación política, educativa y cultural del momento, mi decisión era no aceptar el referido ofrecimiento, pero al consultarlo con los Directivos de la Universidad Eugenio María de Hostos y destacados miembros del PRSC entre los cuales destaco a los valiosos amigos doctores Donald J. Reid Cabral y Leonardo Matos Berrido, todos coincidieron en que yo debía aceptar el ofrecimiento y consideraban que aún con la existencia de las tantas dificultades creían que yo podía realizar una buena labor y además era el único cargo que me faltaba por desempeñar en el escalafón magisterial.

El 15 de agosto en la inauguración de la Biblioteca República Dominicana, con la presencia del Presidente de la República Dr. Joaquín Balaguer, al saludarlo me dijo: Espera lo que te viene mañana, respondiéndole, pero recuerde mi condición de que debemos conversar primero, a lo que me contestó: No te preocupes que eso lo resolveremos luego.

El 16 de agosto se emitió el decreto designándome Secretario de Estado de Educación, lo que constituyó una gran alegría principalmente en el seno del PRSC.

Importantes instituciones nacionales e internacionales me ofrecieron de inmediato su ayuda y colaboración para enfrentar el reto de mejorar la educación que frente a la difícil situación que afectaba el país era extraordinariamente deprimente.

Recuerdo que la Universidad APEC y la importante institución “EDUCA”, cuyo fundador y patrocinador lo fue el Dr. Gustavo Tavárez, ofreció importantes aportes económicos para su funcionamiento, me invitó a un almuerzo para definir los principales aspectos en que ellos podrían colaborar. En esa conversación se habló de que iniciaríamos diligencias para conseguir la ayuda y asesoramiento del hermano país de Costa Rica, tomando en consideración los progresos que tradicionalmente ha escalado ese país en el desarrollo popular y educativo.

Hicimos los contactos necesarios, en lo que nos ayudó Don César Miquel, para esa época Director del PNUD, y el Ministro de Educación de Costa Rica, Dr. Pacheco nos envió su principal asistente para que hiciera un estudio de la situación, que resultó ser el Dr. Lorenzo Guadamuz, quien con gran capacidad, experiencia y conocimientos, me sugirió la imperiosa necesidad de iniciar el Primer Plan Decenal de Educación.

Le manifesté que aceptaba su buena sugerencia pero para ello necesitaba el apoyo de la ADP y la participación de las principales universidades y algunas instituciones de prestigio que tradicionalmente se han ocupado de promover el desarrollo educativo del país y la oferta de la mejor calidad educativa.

Inmediatamente promovimos una reunión en las oficinas del PNUD que coordinó el excelente Subsecretario de Educación, mi compadre Dr. Jorge Tena Reyes, destacado educador y valioso historiador nacional.

Recuerdo la asistencia de la UASD, Unapec, Intec, PUCMM, Unibe, entre otras universidades, así como la dirigencia de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y al correr la noticia y ver que la sugerencia de este Primer Plan Decenal de Educación era muy buena, fueron muchas las instituciones nacionales e internacionales que manifestaron su ayuda y colaboración, así como valiosos educadores como la Dra. Ivelisse Prats de Pérez, Ligia Amada Melo de Cardona, Dra. Alejandrina Germán, profesor Andrés Reyes Rodríguez y otros de gran valía e importancia.