“El enfoque social del periodismo debe ser fortalecido”

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Puello Báez cuenta con más de 50 años de carrera periodística.
Ramón Puello Báez comenzó su carrera periodística en 1966, y desde entonces ha dejado su marca en las principales emisoras y canales de televisión locales

Sus huellas, plasmadas en los diferentes medios de comunicación de los cuales formó parte, especialmente televisivos y radiales, son el resultado del esfuerzo y la dedicación que ha mantenido desde el inicio de su carrera en 1966.

Ramón Puello Báez, originario de San Cristóbal, fue una de las piezas clave en la consolidación de los departamentos de prensa y programas noticiosos de varios canales del país, comenzando por Rahintel, el primer canal de propiedad privada.

A pesar de que estudió Derecho, su pasión por la comunicación fue más fuerte. Desde muy joven la gente admiraba su locuacidad, pero no fue hasta que terminó la universidad, y a la vez se involucraba en el mundo periodístico, que se dio cuenta de que su verdadera vocación era comunicar.

1. Nacimiento
Nací el mediodía del 18 de junio de 1942, año en el que el mundo vivía la Segunda Guerra Mundial. Cuando mi madre, Altagracia Victoria Báez Pérez, estaba por darme a luz, mi padre, Ángel Joaquín Puello Rodríguez, quería traerla a Santo Domingo a parir, pero tenían la dificultad de los caminos y la carretera. Uno de los políticos de San Cristóbal más conocidos de la época, José Pimentel, le facilitó a mi papá un vehículo. Mi padre la trajo a la entonces Clínica Internacional, que era una de las que mejores servicios brindaba. Ahí nací”.

2. Afectos familiares
Mi desenvolvimiento fue en San Cristóbal toda mi vida. Fui el primero de los sobrinos y el mayor de mis cinco hermanos; por consiguiente, yo era un privilegiado en el afecto y los sentimientos familiares. Pasaba mucho tiempo con mis abuelos maternos, y yo creo que recibí mucha influencia de ellos, y del ambiente de mis tíos que vivían en la casa con mis abuelos, ya que este era un ambiente cultural. Ahí vi los primeros libros; por ejemplo, el de Los Miserables, de Víctor Hugo, en los anaqueles de mis abuelos, y de mis tíos. Mi abuelo vino desde Azua con su familia, en 1924, a ocuparse de la parte administrativa del gobierno de San Cristóbal. Mi abuelo estudió en Francia, oportunidad que tuvo por ser hijo del general Valentín Báez Ramírez, que fue jefe del Sur en el gobierno de Buenaventura Báez”.

3. Lucha estudiantil
Estudié en esa maravillosa provincia del sur en el Colegio de las Monjas, siendo todavía un pequeñín. Después pasé a una escuela privada propiedad de una pariente mía, que fue la profesora Enedina Puello Renville. Después pasé a la escuela pública, luego al Instituto Politécnico Loyola, que fue creado en el 1952, y después volví a la escuela pública, porque no quería hacer una carrera técnica. El doctor Peña Gómez fue profesor mío de octavo curso, en la escuela pública Juan Pablo Pina, de varones. Ahí él fue profesor interino, pero después lo fue del liceo secundario. Cuando me hice bachiller, fui a estudiar a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) la carrera de Derecho, que era la que me interesaba. Entré en medio del período en el que terminó el régimen trujillista y comenzó la democracia. Ya habían matado a varios esos días. En los momentos en los que yo llegué habían tumbado una estatua que era de Trujillo, era un caos esa época. Ahí comenzaron las grandes luchas. Ese período lo viví participando en las manifestaciones, en las marchas para la transformación de la universidad, en el Movimiento Renovador, que sacaron a los profesores trujillistas. Fue un período muy intenso y tumultuoso. Ahí también comencé a hacer política, pertenecí al grupo Bloque Revolucionario Universitario Cristiano, que éramos los demócratas cristianos que nos reuníamos en la UASD. Ahí conocí a José Joaquín Puello, que fue uno de los líderes de los bloques que yo pertenecía. Fue una destacada figura, un gran estudiante”.

4. Locución
Yo también fui muy locuaz, muy comunicador. Me lo decía la gente, como el propio doctor Mario Read Vittini, que era demócrata-cristiano y que pertenecía al partido político del cual yo también era miembro en San Cristóbal. Él me comentó una vez que yo tenía buena voz, y que debía participar en el programa del partido. Pero yo ya había sido locutor en San Cristóbal, en la emisora de Luis Alberti, HI1R HI2R La Voz de Fundación. A mí me dieron mi carné de locutor porque el profesor envió una carta al organismo que da esos documentos, la Comisión de Espectáculos Públicos, indicando que yo era locutor, ya que había practicado y me había hecho locutor en su emisora. O sea, yo no pasé por un examen, sino que con el aval del profesor Luis Alberti a mí me dieron el documento”.

5. Oportunidad como comunicador
Yo había tenido programas y llegué a dirigir la emisora que se llamó Radio San Cristóbal, cuando empecé a estudiar Derecho. Tenía amores con la que hoy es mi esposa, Marianela Altagracia De León García. Me decidí a trabajar en lo que sabía, así que busqué empleo. A mí me probaron en Radio Guarachita, pero quizás mi estilo no fue muy convincente, porque yo siempre he sido muy formal y esa emisora tenía un estilo muy populacho. Tenía los elementos básicos de un locutor, pero quizás no tenía la actitud para un estilo como lo buscaba esa emisora. Esas habilidades se demuestran por el trabajo que consigo, en radio HIN, división de Rahintel, canal 7, que era Radio HIN Televisión. Yo tenía un compañero que era locutor allá, y otro que era periodista, que me dijeron que estaban por abrir un noticiario de radio, y estaban necesitando locutores. Fui y tuve una entrevista con el doctor Héctor Pérez Reyes, que dirigía la estación. Él después me contó que yo le había impresionado cuando fui a la entrevista. Pero, qué ocurrió, que ya habían contratado a un joven venezolano que tenía experiencia en Caracas haciendo reportajes de radio. Después resulta que el muchacho no se adaptó en el país, y como a los dos meses de la entrevista va el contable de Radio HIN a San Cristóbal, al Juzgado de Paz, donde yo picaba como abogado, aunque iba en mi tercer año de carrera, y me propuso entrar”.

6. Inicios en un noticiario
Entré a trabajar a Rahintel en octubre de 1966, haciendo tres segmentos para ese noticiario, que fue uno de los más emblemáticos a nivel nacional. En ese noticiario estaban los mejores locutores que tenía el país, Héctor Quezada y Rafael Arredondo, dos figuras de la locución dominicana en su momento. Además, ahí participaron, dirigiendo el departamento de Prensa, Santiago Estrella Veloz, del periódico Listín Diario; Juan Bolívar Díaz, Julio Cross, sociólogo, y luego yo, que lo dirigí por varios años. Yo hacía “La entrevista de hoy”, y también “Palpitaciones de la ciudad”, que se trataba de un segmento que buscaba dar un espacio al diarismo de la ciudad, es decir, lo de las protestas, reclamos, manifestaciones y demás”.

7. Su elección por la comunicación
Llegué a dirigir el noticiario, y cuando terminé la carrera de Derecho llegó la gran disyuntiva: ¿A qué me iba a dedicar realmente?. Yo estudié leyes y tenía que dedicarme a mi carrera y dejar todo esto, o al menos eso creía. Pero me estaba yendo muy bien. Me había proyectado, mis segmentos eran muy populares y gustaban; tenía también un programa que se llamaba “Mesa redonda”, que era considerado uno de los mejores espacios de panel de su momento, junto con “El pueblo cuestiona”, de Ercilio Veloz Busgos; y “Sea usted el jurado”, de Alberto Amengual, y luego estaba el mío, que lo hice con Santiago Estrella Veloz, aunque después él lo dejó. Duró una década al aire, y tenía una característica muy especial, ya que debatíamos con personas que tenían posiciones encontradas sobre temas ideológicos y políticos”.

8. Nostalgia por el Derecho
Pienso que pude haber sido un gran abogado. Tengo siempre esa nostalgia, porque derivé del Derecho a la comunicación, aunque no puedo decir que me ha ido mal en los medios. Pero recuerdo que cuando ejercía el Derecho, en dos ocasiones el público de los juicios me aplaudió por mis conclusiones sobre lo que yo exponía. Llegué a liberar a varias personas, ya que yo tomaba los expedientes de oficio, como le llamaban, para trabajarlos. Incluso, un día, estando en la Gobernación de San Cristóbal, se me acercó un comerciante de la provincia y me preguntó que si me acordaba de él. Tristemente le dije que no. Pero él me comentó que yo le había ayudado a salir de la cárcel, porque lo acusaron de algo que no había cometido. Ahora es uno de los empresarios más prósperos de la provincia. Me alegré mucho por él, porque pasó de ser una persona acusada injustamente, a lograr su libertad”.

9. Lucha campesina
Una de las grandes satisfacciones que tengo es que yo abracé la lucha de los campesinos, para que a ellos les dieran el derecho de sindicalizarse; porque si ya lo tenían los de la ciudad, ¿por qué los trabajadores del campo no? Quien comenzó esa lucha fue la Confederación Autónoma Sindical Cristiana, hoy llamada Clasista (CASC). Yo fui el periodista que más los estimulaba, y les hacía reportajes. Precisamente, cuando la Federación de Ligas Agrarias Cristianas tuvo un aniversario, ahí me dieron un reconocimiento, y es uno de los que yo más he apreciado, porque en ese tiempo se logró que en el Código de Trabajo se incluyera el derecho de los campesinos a sindicalizarse, y lo pude lograr por el periodismo y la comunicación, cosa que actualmente se ve pocas veces. La verdad es que el enfoque social del periodismo debe ser fortalecido”.

10. Periodismo en la televisión
Con el tiempo pasé a dedicarme al periodismo de televisión, dejé la radio. Fui director del noticiario de Rahintel, Noticiario Nacional, el primer noticiario privado del país; el otro era el oficial, del canal 4. En ese canal privado, cuando había solamente dos televisoras aquí en la capital, yo también era el director de prensa. Era una empresa dirigida por Eduardo Palmer, cubano. Hubo problemas y se fue el informativo, así que creamos nuestro propio noticiario, que empecé a dirigir, y se llamó “Rahintel en las noticias”. Me fui en el 1975, por un inconveniente; luego, por un año, pasé a dirigir Radio Clarín, de ahí volví a Rahintel. Abrí, por primera vez, las noticias en el canal 9, que era Color Visión, que estaba en Santiago y luego lo trasladaron a la Capital. Como no tenían departamento de Prensa, yo comienzo a abrir las noticias con unos boletines informativos que se llamaban “Telenoticias, un boletín con las noticias de la hora”. Recuerdo que preparé la presentación con diferentes vistas de películas, con las que hice un sinfín. Además ayudé a formar los departamentos de prensa. Actualmente estoy en “Más que noticias” por RNN, canal 27, y “Tele 15” por Digital 15”.

Creador de“Telenoticias”

“Como tenía muchas actividades en el canal 9, me llevé a un periodista de San Cristóbal, Saúl Pimentel, para que se encargara de preparar los boletines, quien después se desarrolló en la televisión. De ahí pasé a preparar el departamento de Prensa y crear el noticiario del canal 11, que no tenía nada de noticias. Yo abrí prácticamente los departamentos de Prensa de las principales plantas de televisión del país; de Rahintel, del canal 9, primero con boletines y después con un informativo de media hora, a las 6:00 de la tarde, que ganó Premio el Dorado en 1977, que ahora son Los Soberanos. Resulta que acordé con Pepín Corripio abrir las noticias en el canal 11, Telesistema, y me llevé el nombre de “Telenoticias”, el noticiario que yo tenía en el canal 9. Ese noticiario que hace Roberto Cavada en una nueva versión y con un nuevo estilo, quien lo abre y lo construye fui yo, cuyo nombre oficialmente fue establecido mediante notario. Ese noticiario, yo quería que fuera una verdadera novedad, quería utilizar mi experiencia y aprendizaje acumulados. Tuve que preparar todo. Un departamento que estaban habilitando para contabilidad, lo utilizamos para realizar nuestra labor de prensa, porque no había otro espacio. Eran maquinillas de escribir y teletipos lo que se usaba, eso nunca lo voy a olvidar, fue toda una experencia que disfruté al máximo. En el canal 11 nace una pléyade de periodistas y de hombres de la comunicación. Por ejemplo, yo le dije a Freddy Sandoval, que era mi jefe de Redacción, que mandara a buscar a los dos mejores muchachos que se hubieran graduado en la última promoción de la universidad del Este, y entre ellos estaba Danny Alcántara, al que asumí para prepararlo. Telenoticias, que está todavía ahí, fue un éxito. Pero, luego Juan Ramón Gómez Díaz, que era seguidor mío, vía los comentarios y las noticias, me llamó y me dijo que quería verme porque tenía un proyecto de televisión y quería que formara parte de ese proyecto. Me invitó a comer a su oficina que estaba en la avenida 27 de Febrero esquina San Martín, donde tenía unos negocios de venta de electrodomésticos. Cuando llegué, me llevaron a un salón pequeño para tratar el proyecto, y acepté trabajar con Gómez Díaz, lo que fue un gran apoyo en mi carrera”.

“Atípico”
“En mi carrera periodística, el único problema serio que tuve fue con Hipólito Mejía, de donde viene el nombre de mi libro “Atípico”, que es una radiografía de su gobierno”.

76 años
“Soy un hombre disciplinado y que me cuido en la alimentación; que voy al gimnasio, que trato de controlar el estrés y trato de hacer todas las cosas pendientes en las mañanas. Ya son casi 76 años”.