“Los mayores desafíos del país están en la política”

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Vargas lleva siete años como senador de la provincia Espaillat.
José Rafael Vargas desde joven mostró vocación por el estudio y el trabajo, iniciando su carrera en los medios cuando apenas cursaba la secundaria

Los desafíos de la vida nunca quebrantaron sus ansias de cumplir sus metas. Y, a pesar de que a temprana edad tuvo que batallar mucho para salir adelante, hoy día cuenta con nostalgia y orgullo todo ese esfuerzo.

José Rafael Vargas recuerda las angustiosas noches en las que tuvo que recorrer en motor varios kilómetros para impartir docencia gratis, pero también las alegrías que encontró en sus primeros pasos en la comunicación, donde estuvo en contacto con destacadas figuras como Gabino Núñez Rosa, Silvio Herasme Peña y Freddy Gatón Arce, entre otros.

Vargas, que desde hace siete años se desempeña como senador por la provincia Espaillat, considera que a nivel político el país necesita mejorar, sobre todo con el tema ético, “ya que cada día más gente se está involucrando en temas políticos buscando hacerse rico”. A pesar de que no siente “aires de cambio”, sugiere a la sociedad sacudirse para que se desarrolle un proyecto colectivo que beneficie a todos, por eso apuesta a las nuevas organizaciones que asumen con seriedad la necesidad de cambio.

1. Desde Moca
Nací en el centro de Moca. Soy hijo de Eladio Vargas y Genoveva Pantaleón. Somos cinco hermanos: la doctora Milagros Vargas, gastroenteróloga; la licenciada Miledis Vargas, fiscal en Moca; la ingeniera Ana Icelsa Vargas, y el economista Luis Gabriel Vargas. Desde muy pequeño estuve de lleno con mi padre en los alrededores del mercado con su negocio. Muy jovencito, cuando tenía 12 años, comencé a involucrarme en las actividades culturales propias de los jóvenes de más edad en ese entonces. Estuve trabajando desde muy temprano en instituciones como el Centro Cultural Don Bosco, durante mi primera etapa. Después formé parte de clubes socioculturales, asimismo hice vida deportiva, motivando y desarrollando diferentes tipos de actividades en ese ámbito”.

2. Inicios en la comunicación
A los 14 años incursioné en las actividades periodísticas. Comencé a desarrollar un programa que se llamaba “La Voz de la Cultura en el Aire”, en Moca, en la emisora Radio Generación, de don Gabino Núñez Rosa. Al mismo tiempo que comenzaba a servir de corresponsal a varios noticiarios, como “La Situación Mundial”, en Santiago, de Ramón de Luna, que era lo más escuchado en la región del Cibao. Luego formé parte de un noticiero que encabezaba el periodista Héctor García, que se llamaba “Mundo Noticias”, en Radio Libertad, también en Santiago. Esos eran los dos programas más escuchados en el Cibao en ese entonces. Fueron mis primeros pasos en la labor de la comunicación. Luego incursioné como corresponsal en el periódico El Sol, y ahí comencé mi esfuerzo por aprender a escribir”.

3. Docencia
En el bachillerato, un conjunto de dirigentes culturales y yo decidimos promover centros escolares nocturnos. Me trasladaba todos los días a un campo llamado El Higüerito a dar clases, todas las noches, gratis. Ejercitaba la vida profesoral y la vida estudiantil, ya que todavía estudiaba en el bachillerato. Hasta que decidí hacer el tercero y el cuarto de bachillerato en un año, cuando acordé con un compañero irnos a Francia a estudiar Medicina. Pero había el inconveniente de que los profesores y la dirección del liceo donde trabajábamos, el Domingo Faustino Sarmiento, veían imposible que pudiéramos hacer esa osadía. Ya en vacaciones, cuando se estaban examinando los de extraordinario, los convencimos sobre la base de que si sacábamos buenas notas nos lo iban a permitir. Así fue, y terminamos haciendo el cuarto y el tercero de bachillerato en un año para poder avanzar”.

4. Reportero en la capital
Luego comencé a estudiar en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PCMM) en Santiago; después, por el problema del transporte y las altas horas de la noche en la que estaban establecidas las clases, me vi en la necesidad de cambiarme al Colegio Universitario de San Francisco de Macorís. Entonces comencé en una nueva fase a desarrollarme a un nivel superior del periodismo, ya que servía a medios importantes de la capital. En esa época la gran competencia estaba entre el periódico El Nacional y La Noticia. El director del periódico La Noticia, don Silvio Herasme Peña, comenzó a ver mis escritos periodísticos, y entendió que yo debía venir a Santo Domingo y ser parte de la Redacción. Luego, decido venir a Santo Domingo a completar mis estudios universitarios en la UASD, y al mismo tiempo trabajar en el periódico, ya como reportero”.

5. Ascensos
En la capital cubrí mucho como periodista, y agoté mi etapa de reportero. Duré alrededor de dos años, desde 1979, mientras seguía en la universidad. Terminé mis estudios en Derecho, y luego terminé una licenciatura en Educación, en Filosofía y Letras. Hasta que más tarde en el periódico La Noticia, se producen ascensos. Primero fui asistente de jefe de Redacción, luego jefe de Redacción vespertina, y luego fui designado jefe de Redacción. Luego se produce la venta del periódico, en el año 1986, y tras eso me pasan a Rahintel, como director de prensa, y justo ahí comenzó mi etapa de la televisión”.

6. Incursión en la política
La etapa más importante, que es en la que estoy ahora como senador, que es cuando más la población tiene que ver contigo, la estoy valorando al máximo. Recuerdo que en la década de los 90 me involucré en proyectar la figura de Leonel Fernández. En el año 1994 lo convirtieron en candidato vicepresidencial, y emergió a la presidencia en el año 1996. Fue una etapa importante de cambio generacional en la política dominicana, aunque en ese primer gobierno no participé en actividad gubernamental. Pero ya en el año 2004 él me pidió que fuera al Indotel, donde agoté una etapa de seis años. Después de eso se me propone que acepte la candidatura a senador, función que estoy desarrollando desde hace siete años”.

7. Admiración
Desde muy joven tuve la intención de incursionar en la vida intelectual. Comencé a trabajar bajo la orientación de un mecenas que en ese entonces era el doctor Julio Jaime Julia, que es uno de los escritores más prolíficos que ha tenido el país, y a quien admiré profundamente. Julio dirigió el club cultural Pedro Henríquez Ureña, donde yo estaba, y al mismo tiempo él estaba en el Instituto Duartiano, la Sociedad Procultura, entre otras organizaciones. Conoció a los escritores y tuvo en contacto con los principales intelectuales de la República Dominicana, como Pedro Mir”.

8. Dificultades
Ir en un motor a dar clases en las noches, soportando los hoyos de la carretera, la oscuridad, la lluvia y el polvo, fue una etapa muy difícil en mi vida. Pero también recuerdo una etapa en la que me vi envuelto en el peligro en el barrio Guachupita, reportando para el periódico La Noticia, cuando la Policía incursionó en el barrio para perseguir a los manifestantes, y nos tiró, a un fotógrafo y a mí, y salvamos la vida milagrosamente. Al otro día mataron a Marcelino Vega, y casi matan a Valentín Pérez Terrero. Esas dos etapas fueron muy difíciles. La realidad es que mi vida ha sido muy batallada”.

9. Lo más valioso
El reconocimiento de la población es lo más importante para mí, porque hay mucha gente que incursiona en la política, pero siento que a veces, cuanto se tiene que hacer esfuerzos extraordinarios de inversión para lograr una posición, no se siente mucha satisfacción, porque hay una obligación. Siento que por eso es muy importante verse en el espejo de la sociedad, para uno incursionar en la política, saber qué es lo que la sociedad quiere, y cuando puedas conectar con eso, entonces servir y cumplir con tu responsabilidad. Pero algo sí es cierto, a veces no tienes la posibilidad de cumplir, principalmente si tú no tienes apoyo. Pero cuando lo tienes, y la sociedad sabe que lo tienes, la clave es no desaparecerte y estar ahí”.

10. Orgullo
Uno de mis mayores orgullos profesionales fue cuando tuve que realizar mi tesis doctoral, que fue sobre Pedro Henríquez Ureña, cuando cumplía 100 años de su nacimiento. Esa tesis ganó el mérito de sobresaliente, y la universidad la publicó en dos tomos. Una se llama “El nacionalismo de Pedro Henríquez Ureña” y el otro “La integridad humanística de Pedro Henríquez Ureña”.
También lo que escribí en La Noticia, una serie sobre el golpe de Estado a Juan Bosch, ganó el Premio Nacional de Periodismo, que otorgaba la Biblioteca Nacional. Se llama, “¿Valió la pena el golpe de Estado contra Juan Bosch?”. Luego hice otro trabajo sobre el final de la tiranía de Trujillo, ya que hay muchos mocanos, empezando por Antonio de la Maza, que participaron en el ajusticiamiento de Trujillo, y así… muchos trabajos de esa naturaleza”.

Retos en la política de RD

“Veo el país con la necesidad de producir saltos obligatorios, porque lo veo con muchos desafíos, pero el principal es el de darnos un proyecto colectivo de vida, no proyectos de un grupo. Esto quiere decir que tenemos que saber qué tipo de educación queremos tener. No es solo que tengas 130 mil millones al año para desarrollar el sistema educativo, es preguntar cuál es el sistema educativo que queremos, y cómo nos estamos formando, porque la calidad cada día desmejora más, es que las madres estén seguras de que sus hijos estén fuera de peligro y desarrollándose. Es que tengamos un sistema productivo, capaz de producir para exportar, para generar riquezas, y que eso se pueda distribuir de forma más equilibrada. Pero los mayores desafíos del país están en la política; por ejemplo, quiénes acceden a la política y para qué acceden. Creo que hay un problema con el tema ético, nosotros estamos viendo una cultura que nos está haciendo mucho daño, ya que cada día más gente se está involucrando en temas políticos buscando hacerse rico, y eso lo que hace es destruir los cimientos institucionales del país. Esos son los problemas fundamentales que yo veo. No siento aires de solución a esos problemas, siento que la sociedad tiene que sacudirse, porque esos son desafíos mayores. Sin embargo, me satisface el hecho de que aquí hay instituciones que sí asumen con seriedad un proyecto de cambio, pero esas instituciones no son necesariamente políticas, son instituciones que ven la sociedad más allá del espejo de la política. También siento que hay crisis de autoridad, nadie respeta a la Policía, pero también crisis con el sistema inmigratorio, y en el tránsito”.

Lectura
“Muy joven, algunos mecenas me hablaron de la importancia de la lectura, área en la que comencé a desarrollarme, al punto de crear en Moca el Club de Lectores René del Risco Bermúdez”.

Publicación
“Pronto pondré en circulación un trabajo que consiste en mi esfuerzo durante los seis años en Indotel, los siete años en la senaduría, y mis discursos y estudios sobre diferentes etapas de la vida dominicana”.

Servicio
Me apasiona servir. Pienso que todo lo demás es pasajero. Si tienes el espacio del poder y puedes ayudar, lo más valioso es que lo hagas”.

Consejo
Hay un principio que siempre he dicho, y se lo aconsejo a los políticos: si no puedes hacer un bien, al menos no hagas un mal”.

Juventud
La tarea fundamental de todo joven es tener un proyecto de vida. Y ese proyecto, a pesar de todos los obstáculos, debe desarrollarlo con esfuerzo”.

Esfuerzo
Creo en trabajar todos los días, estudiar y leer. Es importante, además, saber el medio en el que te desenvuelves, y saber elegir a tus amigos”.