Asesino de familia es enviado a la cárcel por un año

La fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, habla con los reporteros al salir de la audiencia en la que el juez de Atención Permanente del DN, José Alejandro Vargas, dictó un año de prisión preventiva a Víctor Alexander Portorreal.
Fiscal descarta que Portorreal Mendoza sufra de demencia; el caso es declarado complejo

El juez de Atención Permanente del Distrito Nacional, Alejandro Vargas, dictó ayer un año de prisión preventiva, en la cárcel modelo de San Pedro de Macorís, a Víctor Alexander Portorreal Mendoza (el Metálico o Greña), acusado de asesinar a su pareja y a los tres hijos de ésta la pasada semana.

La medida le fue impuesta tras acoger el pedido de la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso.

La magistrada dijo que en sus 14 años de ejercicio nunca había visto una escena tan dantesca, al referirse al escenario de los asesinatos.

“Este no es un caso de feminicidio, no son cuestiones de celos o un ajuste de cuentas, es un crimen deleznable, que no tuvo justificación, y que más bien tiene implicaciones que todavía estamos investigando”, aclaró.

Acto seguido, Reynoso reveló que los cuerpos sin vida de los tres niños fueron ubicados primero que el de la madre, por los técnicos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), ya que Portorreal la envolvió en varias sábanas y luego la metió en un bulto con alevosía y premeditación.

De su lado, el magistrado Alejandro Vargas, al motivar su decisión, calificó al imputado de psicópata y le preguntó en varias ocasiones qué sentía al momento de cometer los asesinatos.

También le preguntó si él sentía que era un ser humano, por la forma en que había actuado. De igual modo, lo puso a ver un video en el que una de las niñas, que presuntamente ultimó, sale cantando muy alegre. Portorreal Mendoza no respondió los cuestionamientos y siempre se mantuvo cabizbajo.

Durante la audiencia, la defensa del imputado, a cargo de un defensor público, pidió que no se le conociera la medida, alegando que a éste se le habían violentado sus derechos fundamentales. También pidió que el acusado fuera sometido a una evaluación psiquiátrica.

De su lado, la fiscal Yeni Berenice Reynoso pidió que dicho caso fuera declarado inadmisible y carente de base jurídica, lo que fue acogido por el juez Vargas, tras aclararle a la defensa de Portorreal que en esta fase del proceso no era pertinente que se hiciera dicha evaluación psiquiátrica.

Durante el proceso, Daniel Bodden, padre de los niños asesinados, tuvo que abandonar la audiencia, ya que no pudo soportar el relato de la fiscal de cómo ocurrieron los hechos.

Al final y tras dictársele la medida, mientras iban sacando a Portorreal, un familiar de las víctimas, que no quiso dar su nombre y que solo aclaró que él estuvo criando una de las niñas, le dio varias trompadas al homicida, pese a los 10 agentes que lo custodiaban.

Una mujer, familia de las víctimas, estalló en llanto afuera de la sala de audiencia en Ciudad Nueva. Juan T. Valenzuela

Fiscal descarta demencia

En sus argumentaciones, la Fiscal del Distrito descartó que el imputado sufra de demencia. “Él no es ningún loco, que no me vengan con eso ahora”.

Reynoso refirió que pidió declarar el caso complejo, porque el mismo tiene implicaciones que hay que investigarlas fuera del país, y dejó entrever que existía la posibilidad de que “el Metálico” hubiese violado las niñas antes de que ocurrieran los hechos de sangre.

Juez compara al Metálico con Hitler, Herodes y Manson

El juez Alejandro Vargas, antes de emitir su dictamen contra Portorreal Mendoza, hizo un breve relato, en el que comparó al imputado del cuádruple asesinato con Adolfo Hitler, el rey Herodes (que ordenó matar a los recién nacidos en los tiempos de Jesús) y con el histórico asesino en serie, Charles Manson, por la crueldad que mostraron dichos personajes en sus hechos, igual a la que mostró Portorreal Mendoza al asesinar a sus víctimas.

Vecinos piden pena de muerte

Vecinos del Barrio Enriquillo, donde sucedió el cuádruple asesinato, se presentaron ayer al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva y coincidieron en señalar que al “Metálico” había que darle la pena de muerte, aunque la misma no estuviera contemplada en el Código Penal.

“En 29 años que tengo viviendo ahí, nunca había visto eso, los niños tienen miedo de pasar por ahí (Callejón Manzueta), y le dicen a sus padres que nunca les hagan eso (el asesinato) a sus madres”, dijo Víctor Abreu.

“A ese lo que hay es que matarlo, ese tienen que mandarlo para la cárcel del 15 de Azua o para La Victoria (Penitenciaría), para que lo maten allá”, dijo Florinda Pérez.

“Si la comunidad nos hubiéramos dado cuenta de eso, el Metálico no sale vivo de ahí, y hasta ahora Salud Pública no ha ido por allá ni siquiera a limpiar la casa donde ocurrió esa tragedia”, afirmó Juan Montero, otro morador del barrio Enriquillo donde sucedieron los hechos.

“El Metálico” estaba desempleado

Víctor Alexander Portorreal Mendoza habría dejado de trabajar en el mes de enero, en el taller de reparación y venta de motos Harley Davidson “Biker Run”, ubicado en la avenida Italia del sector Honduras, en el Distrito Nacional. Un trabajador del taller, que no quiso identificarse, aseguró a este diario que Portorreal Mendoza tenía 28 días que ya no laboraba en el referido taller; por lo que al momento de cometer el crimen se encontraba desempleado. “Él ya no trabaja aquí y hace un mes que no venía. No entiendo por qué quieren involucrar a la tienda con este caso”, dijo el empleado. Pero en la solicitud de coerción, el Ministerio Público deja ver que el contacto se mantenía, pues detalla que el 08 de febrero el imputado se habría comunicado “a través de WatsApp” con su exjefe (Ureña Marranzini), y le manifestó, en esa ocasión, que él estaba bien, pero que había matado a su pareja y a los tres hijos de ésta.