“Cada libro tiene un concepto diferente para que el niño aprenda”

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Nixon Acántara informó que “El alfablero” fue premiado en un concurso tecnológico que hace en el país la Embajada de Taiwán y el Ministerio de Industria y Comercio.

La meta que se propuso Nixon Alcántara cuando decidió que quería ser escritor fue emplearse en un medio de comunicación, porque entendía que este medio le serviría de canal para dar a conocer los trabajos que iba a realizar en un futuro y por entender que a través de los mismos podía llevar a cabo sus sueños de darse a conocer en su faceta de escritor. Nos comenta que a su llegada a elCaribe, donde laboró por varios años como chofer, Nixon ya había escrito dos libros, los cuales tituló: “El corazón maravilloso”, que trata sobre la protección del medio ambiente y “El acusado”, en el cual hace una mezcla del tema cristiano con el del medio ambiente. De igual forma, recuerda que trabajando en elCaribe desarrolló el libro “El día que las vocales no fueron a la escuela”, para cuya difusión recibió “el apoyo masivo” de sus compañeros del elCaribe, CDN y todos los demás empleados.

¿Cuándo descubres que quieres ser escritor?
Recuerdo que cuando tenía ocho años, una vez mi mamá me encontró sentado en la cama y me preguntó que qué pensaba, le contesté que nada. Pero sentía que alguien me decía que me preparara, que iba a ser un gran escritor, que a través de mí, Dios iba a mandar a decir muchas cosas, que es el Creador; pero en ese momento no entendía quién era. Esas palabras me decían que iba a escribir muchos libros, entonces, como ya tenía las bases, me puse a investigar cómo podía ayudar a la sociedad, pero de forma diferente. Entonces observo en la televisión los problemas en educación, que los niños no están aprendiendo bien las vocales, el abecedario. Es así que pensé en hacer un libro que los ayude a aprenderlas más fácil, entonces escribí el libro “El día que las vocales no fueron a la escuela”, que ha sido mi libro más exitoso, lleva cerda de 10 impresiones de 25 mil tiradas, está en español e inglés. Ha sido utilizado por la Vicepresidencia de la República en el proyecto “Leyendo aprendo”.

¿Qué buscas a través de tus libros?
Buscamos enseñar a los niños las vocales, el alfabeto, la lectura, a modo de cuento. También, a través de nuestro libro, le enseñamos a los niños la importancia de la escuela, cómo cuidar sus paredes, el patio, cómo deben respetar al profesor, a ellos mismos, las pizarras, borradores, los pupitres, que son instrumentos que van a utilizar, pero que también deben dejárselos a otros estudiantes que los utilizarán. Así no recargan tanto al Gobierno, que todos los años invierte en estos utensilios.

¿Cuántos libros has escrito y qué concepto tiene cada uno?
He escrito más de 20 libros, y cada uno tiene un concepto para que el niño aprenda. He escrito cinco libros que son específicamente para la escuela, libros de alfabetización, como son “El día que las vocales no fueron a la escuela”, “El alfablero”, “El profesor”, “Los niños y la escuela”, “El día que los números se pusieron de acuerdo”, “El día que las letras cobraron vida”, que les enseña de forma jocosa y entretenida. También, seis que son de protección al medio ambiente, como “El acusado”, “Corazón maravilloso”, “El árbol deprimido”, y “Los derechos del mundo”. Siempre que salía de elCaribe veía un letrero que decía: “Las letras cobran vida”, y pensé que de ahí salía un cuento, entonces, como manejaba la letra, salió el cuento “El día que las letras cobraron vida”, en el que planteo su importancia, de cómo las letras se sienten cuando cierran los libros y las dejan solas y no las utilizan, cuando los rompemos, entre otros aspectos.

¿Cómo se titula tu más reciente libro y cómo surge esta idea?
Este libro se llama “El alfablero”. Como tenía que dar charlas en las escuelas, a través del proyecto de la Primera Dama, me di cuenta de que en las escuelas había juegos que utilizaban dados, bingo, entre otros y pensé que estos no deben jugarse en las escuelas, porque entiendo que estos pueden inducir a los niños a los casinos, a los juegos de azar, aunque muchos profesores me decían que los utilizaban para sumar. Entonces creé “El alfablero”, para que los niños estén en contacto con la letra, pero jugando, sin los libros, sin el profesor, sin la escuela. Es un juego de mesa que sirve para alfabetizar también a jóvenes y envejecientes. Viene en fichas personalizadas. Está de forma digital y se juega en español, inglés, francés y portugués.

Eres representante de Asodei, ¿qué buscas para tu sector?
Banca Solidaria nos está ayudando a formalizarnos, nos prestan dinero. El Gobierno debe buscar la manera de que las instituciones competentes acojan nuestros trabajos, que no sea tan difícil conseguir una cita con el Ministerio de Educación, para que sepa que estos libros existen, que pueden ser de provecho para la educación. Que mayor satisfacción sería para un escritor que su libro lo utilice Educación. Que trabajemos juntos para que nuestros libros y juguetes estén en primera línea en todas las tiendas y librerías, que la gente se empodere de lo que estamos produciendo. Acabamos de formar la Asodei, que funciona en la
John F. Kennedy, en la Plaza Metropolitana, donde vamos a asociar a todos los inventores dominicanos para que juntos empecemos, no a exigirle al Gobierno, sino a solicitarle que nos unamos para conseguir que se consuma lo nuestro. También tenemos la Pyme UASD, Pyme UNPHU, una serie de pymes que a través de Industria y Comercio apoyan a los emprendedores.

Triunfo
‘El día que las vocales no fueron a la escuela’ es el primer libro que escribí cuando trabajé en elCaribe en el 2000, y ha sido el que más éxito ha tenido”.

Solicitud
Al presidente Danilo Medina y a todos los ministros, que vean lo que estamos haciendo para que nos ayuden a llevar a cabo nuestros proyectos de emprendedurismo”.